Eterno

diciembre 28th, 2009


Cada vez que hablas de el, sus ojos se empañan como cristales vaporosos. Mientras mueves con delicadeza el café negro, lo dices con un suspiro certero; quien necesita vivir para siempre…?
Y es que no importa los años que transcurran; para ti el continua entre los arboles de naranja del patio. He notado como cada vez incrementas paulatinamente los detalles, como si el tiempo en lugar de olvidar te hiciera retener cada recuerdo. Porque no importa si esta muerto o esta de viaje, el siempre ha sido la constante y se ha mantenido en el transcurrir del tiempo.
Porque de que sirve llegar a vieja si no puedes contar al historia que prefieras. Me gusta cuando sonríes con solo mencionar su nombre. Como si se escapara al tiempo y a la realidad con tan solo decirlo en voz alta; igual como lo llamaste tantas veces y el venia a ti, con su traje blanco de marinero. Con sus manos saladas y un marcado acento extranjero.
Nunca olvidas un aniversario, aunque hace 5o años no lo celebren. Porque tu decidiste no superarlo, si no quedarte como alguien ausente. Las oportunidades llegaron hasta que un día dejaron de tocar la puerta y se fueron como hojas secas con el viento. Te vestiste de luto, durante varios años; como si alguna vez el luto te pudiera abandonar por completo.
Yo se que siempre cuentas lo mismo. Y se va formando una mentira de formas abiertas. Todos los testigos los ha arrancado el viento, se han ido como el agua que corre al mar. La única que queda aquí, eres tu. Para contar su historia, para suspirar con mencionarlo y para mentir descarada mente. De nada vale llegar a viejo si nadie escucha tus historias y de nada vale vivir para siempre, si la vida es tan corta. Y de nada sirve que tu hables y yo no escriba al menos algo para ti.

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