Dorado

marzo 1st, 2010

Yo te conoci cuando la luna era redonda, el mar era calma y la noche era pura. Como si nuestro comienzo hubiera estado planeado por las estrellas fugaces que rayaban el cielo, como tiza a una pizarra negra. Y me senti comoda en tus brazos, con mas asiento que la arena y sin ningun testigo mas que las palmeras. Para mi desde ese dia y hasta el final de los tiempos seras mi pez dorado. El unico que nado conmigo contra la corriente, con el que sembre sueños en la orilla, el que me dio besos constantes y precisos como olas que chocan en las piedras.

Y yo supe que te irias algun dia. Como si el mar te llamara y tu irremediablemente regresaras con el. Yo disfrute de tus manos, tus besos y tus pestañas, te conoci como se conocen los peces transparentes. Mas el adios estaba en incluido en la despedida. Los besos tenian limite, los abrazos fecha de caducidad y el amor que iba a nacer como sandias rosadas, se quedo dormido.

Yo me voy a ir, te dije una noche. Y nunca le habia dicho adios a un pez dorado, ni siquiera sabia que tenia uno. Quisiera otra noche como la primera, quisiera repetir todo nuestro tiempo, que esta vez no tuvieramos ninguna reserva, que dejarmos de tomar previsiones para nuestros corazones previamente rotos. Mas no hay segundas oportunidades y aunque no sirva de nada escribirte en la arena lo hago, te quiero mi pez, aunque ya no sea importante; lo ha lavado el mar…

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