Tonto

agosto 9th, 2010




Quisira que tu pelo oliera a mata-cucarachas y que tu piel se sintiera como un cactus seco. Que tu corazón fuera tan amplio como una caja de fosforos. Para no extrañarte nunca. Ni ahora ni despues, mucho menos por la mañana. Cuando todo era vainilla con manzana. Tu piel la recuerdo tan suave, como si la maldad se sintiera seda. Y yo me sentia como un tonto, tan enamorado de ti y de todo lo que representaba cada día que soñaba contigo. Porque aunque nunca te tuve siempre te quise. Como si verte a diaria fuera desearte y conocerte de lejos fuera relativo a amarte.

Ojala pudiera recuperar los dias grises para mi, seria una batalla ganada no oir tu nombre sin suspirar o dejar de amargarme con los finales felices. Lograr sostener una conversación sobre aquel verano sin que salgas a relucir. Porque desgraciadamente tus besos eran de zarza, en lugar de veneno. Tus palabras se sentian tan reales, como si fuera cierto cada observación tuya. Solo tu podias contradecir mi racionalidad tan facil como decirlo, o calmar cualquier inconveniente con una sonrisa. Porque era tu y tu encanto. Contra mi y mi imaginación.
Uno no se enamora por ciego, se enamora por tonto. Porque se sabe que en el fondo, la despedida esta incluida, el fracaso esta pronosticado. Por eso es bello, al ser efimero. Por eso me duele tanto, porque se acabo antes de empezar. Por ser tan dulce el veneno y nunca poder probarlo. Por eso nunca te tuve, para creerte diferente. Por eso te idealice, porque me gustaba la idea de amarte.

Yo solo quisiera acabar con esta maldita idea de serte fiel. De besar el piso por el que caminas, de escribir hasta en una servilleta lo que te voy a decir si regresas. Porque yo sé, que tu pelo al final de cuentas no huele a mata-cucarachas, que tu corazón es tan bello como el mar, que tu piel es como arcilla en mis manos, que tu sangre es la tinta más roja y que aunque pasen meses sin saber de ti, puedo sobrevivir creyendo que te espero, atrapado en una fidelidad inexistente, tan elastica como el himen y tan de concreto como el asfalto. Puedo lograrlo con solo guardar fresco un verano en que recordabas mi nombre. Al menos yo si me enamore, como un tonto que no espera respuesta.

Hoy supe que regresabas; lo supe cuando cruzamos miradas en la puerta. Era humor negro. Tu y tu encanto de manzana y vainilla. Y yo, sin nada que decirte, atragantandome con un hola. El corazón a punto de salir, los recuerdos en la punta de los dedos y sintiendome, como el más tonto de los tontos por seguir enamorado de ti.

Para desvanecerse, alargando el despues
Trayectoria sin final
Distante placer, de una mirada
frente a otra esfumandose
Cerati
tenes que despertar… fuerza

  • Que duro Chayo – un excelente post, como todos los tuyos… siempre genial.

    Ya ves, tamnien pase a leerte, una barzo grande.

  • Chayo que buen post.

    Confieso que este post es el que más me ha dolido. Lo sentí, sentí cada palabra como si yo las hubiese escrito en mi mente pero solo que yo nunca tuve el valor de decirlas.

    Cada frase la escribí con mi vida. Porque aunque no lo tenga, en mi mente siempre esta.

    Me dolió en paleta

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