Multitud

Julio 14th, 2011

Que feliz soy en la multitud. Por eso disfruto los conciertos porque mi voz se pierde en el océano de voces y soy solo un punto en el cielo. En la seguridad de ser una ciudad, llena de personas pero vacía de amigos. No es un latido aislado, son millones de corazones. Todos celebramos al unisono cada navidad y lloramos frente al televisor cada perdida de la selección nacional. Me atrevería a decir que la multitud no puede ser solo un país. Pero demarcar quien si y quien no, va en contra del comportamiento en masa que experimentamos los que formamos parte. Lo puedo demostrar; Todos los días en la mañana congestionamos la calle, sin quererlo parecer ser que nuevamente coincidimos en la hora de entrada. Sin pensarlo abarrotamos tiendas la quincena y el final del mes para comprar las mismas cosas. Claro, por eso es que se agota. Como un enjambre de abejas. Apuesto que sin quererlo muchas veces sentimos lo mismo, pero quien le importa, la multitud no es para sentir, es para dejar de hacerlo.
Para ser seres sociales, que van caminando juntos a ningún lugar. Para tener esa seguridad que da, ser una nube gigante de almas. Aunque mi vida, queriendo o no, sea parte de la multitud yo muchas veces corro para lograr ser yo; el pez que se aleja, aunque sea para nadar a las fauces de un tiburón. A mi me gusta disfrutar la soledad en la multitud, ser el pez naranja diferente a los otros atunes grises. Pero los diferentes quieren ser tratados como iguales y los iguales quieren ser tratados como únicos. Todos nos agrupamos debajo de alguna etiqueta, por eso somos una multitud, porque habrá alguna chispa que nos encienda. Algunas personas creen que es el amor, o las estrellas. Yo creo que es algo más, quizás algo tan profundo como las frases del facebook, en donde con un solo like ya formas parte. O puede ser el corazón, la sangre latir, la sangre roja, el cielo azul, el agua salada… no sé que nos hace exactamente multitud. Pero se que en medio de tantos millones (exagero por supuesto) de multitudes diferentes que conformamos, hay alguien por quien vale la pena abandonar lo conocido y volar por el cielo atardecer, como pelicanos enamorados que se comen todos los demás peces grises, para formar una multitud: vos, el amor y yo.
Yo te conocí en la multitud,
pero no eras uno del montón…
  • Yo te conocí en la multitud,
    pero no eras uno del montón…

  • somos parte de un todo, nos guste o no

  • Es como si todos fueramos gotas d agua conformando una gran ola, inevitable verse como una sola masa aunque este compuesta de gotas, atomos…

    Vamos por una corriente juntos queriendo ser capitanes del barco, ejemplo a seguir, queremos decirle al rio como fluir o que este nos envidie por nuestras maniobras…

    Y lo bueno es que en medio de todos los atunes grises – si ves con calma encontraras un pez naranja.

    Excelente post Mary – un abrazote

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