Luciana

junio 13th, 2012

Se quedo seca como un árbol sin raices. En su casa tan grande y vacia, tan limpia y moderna no hay espacios para cuestionamientos. Le hubiera gustado intentarlo, aunque teme que los niños no son como las plantas y que el plan de ser madre de haberse logrado hubiera cambiado muchasimas cosas. Ella pasa el tiempo revisando, una y otra vez; balances, estados, cuentas y correos. Descansa entre alarmas de pendientes y correos urgentes.Le gusta su vida caotica, trabajar antes de desayunar y tener tanto estress como pendientes por cumplir. Apenas si ha aprendido a servirse cereal y es una experta llamando al servicio express. En algun momento escucho decir que la habia dejado el tren, aunque en realidad ella nada màs se bajo. Fernando queria niños, familia y esposa. Eran incompatbilidad de intereses decia el divorcio.
En la negación que solo se llega después  de los 40, al esperar tan solo un acontecimiento. Que en la lista de aventuras de una noche, quedara algo para el resto de sus días. Pero sus entrañas estaban secas de agua. Solo habia un dejo de amargura debajo de ese estomago tan plano que luce gracias a su rutina tan estricta de pilates y tomar agua natural sin hielo. Es muy orgullosa para decirlo, pero de cierta manera, una muy extraña para explicarla con palabras envidia secretamente a su ama de llaves. Luciana la mira llegar cada mañana, con ojeras moradas, oliendo a perfume de bebe y con una sonrisa discreta, debajo de su precoz vejez y su delantal de flores. La ama de llaves, llega con sus pechos caídos y llenos de leche fresca. Lo poco que hablan, consuela a Luciana. Que constante busca aprobación de sus decisiones. Fue lo mejor, piensa mientras ve a la mujer irse por la calle para pasar la tarde con sus hijos. Ella tiene sus plantas y su gato de compañia. Su estomago plano y sus piernas delineadas para mirarse con admiración cuando pasa por los ventanales, así aguanta la soledad que aunque limpien cinco veces a la semana se impregna peor que el moho en las fotos de los viajes. -Luciana tiene la soledad que tienen los arboles secos, justo a la mitad del verano- piensa Betty, su  ama de llaves cada vez que la ve sonriendole al espejo.
  • Yo ya encontré el +1 porque no me queda más para expresar cómo me encanta lo que escribís.

  • Magistral!!!

    Sus letras son siempre refrescantes amiga, aunque uno venga de vez en vez.

    Conozco gente como Luciana, y otros qque llevan ese camino.

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