Sunshine

Septiembre 24th, 2012
Guardo en el bolsillo, un atardecer, un encendedor y un puño de estrellas fugaces. Mientras el hielo se va derritiendo en nuestros vasos, guardamos alguna conversación que solo nosotros entendemos. Y yo caigo en cuenta que estamos en arenas movedizas que nos abrazan- al menos para mi- y nos sueltan, entre metáforas escondidas en palabras dichas al azar. Entre las consonates y vocales juegan traviesas nuestras intensiones. Solo quiero interrumpirte para robarte un beso.- Aunque claro, no lo admitiría si alguien lo dice. No hace falta, es evidente para todos menos para ti. 

No necesito más que tu compañia sabor cereza y limón para que todo funcione. Mejor que el café, muchisimo mejor que las bebidas energéticas y té verde caliente. Por eso, cuando terminamos por algún motivo que no recuerdo, me di cuenta que la unica manera de seguir caminando contigo, era hacerme la desentendida. Mientras espero que mires más cerca, moviendo como un abanico las pestañas. Jugando a ser amigos que pasan la tarde hablando de nada, mientras se derrite el hielo en los vasos, con el pasado de cobija y el sol de sombrero. Siento que voy a flaquear, que un  dia de estos voy a abrir la bocota y decirlo. Yo puse los obstáculos y sin querer corri tan rapido que quede sola. No estaba preparada y cada vez que estoy contigo quisiera estarlo. Pero solo siento los bolsillos miedo de alejarme de las arenas movedizas que abrazan y sueltan, de las conversaciones tan tontas que nadie recuerda y de ti, -si de ti por el cual se puede derretir todo el Groenlandia- por esperar a que te decidas a alcanzarme. Aqui estoy Sunshine, esperando esa chispa que hará volar mis labios de gasolina…
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