Alguien azul

octubre 6th, 2012

Somos dos soledades con barreras definidas gustos parecidos que se miran sin hablarse azules hasta los codos esperando más que un parpadeo

Pueden irse por donde vinieron todos los principes azules que velan como centinelas mi puerta. Estoy cansada de verlos aguantar sol y agua esperando por mi. Mientras mi trenza no bajara más al suelo,  ya no hay invitación para que la usen de cuerda y así subir a “rescatarme”. Por eso decidí cortar mi cabello, dejar de usar tacones y salir del castillo por la puerta de atrás.

Ya no soy una princesa, ahora soy una reina. Mientras el calendario casi marca tercer piso, suspirar por un caballero no esta en lista de cosas por hacer. Me he enamorado muchas veces, tanto que perdí la cuenta y ahora dura cada vez menos. La ultima vez duro un parpadeo. Las flores del amor las pueden dejar para más tarde, yo con poder ver la misma película me conformo.

Y me vuelvo todo lo que critico. Me vuelvo genérica, experta en despedidas y en desayunos silenciosos. -Si tan solo  fue una noche-. El drama se gasto, porque alguien dejo la tapa abierta y ahora puedo estar muy triste o decepcionada sin que alguna lagrima se asome a mis ojos. Puedo fingir que no me interesa, cada vez sale más natural. Algunas veces me encuentro con principes por casualidades, sin embargo me parecen terriblemente aburridos y torpes. Quizás, me mata el punto de referencia, el pasado que llevo amarrado a mi mano, como un globo de feria. Cada nuevo romance abusurdo, tan solo hace más dificil volver a confiar. Por eso hay que darse muy poquito, como una burbuja de mayonesa.

Sin querer me la paso asomada a la ventana. Para que cuando llegue el indicado, abrirle la puerta. Sin embargo los principes azules se destiñen muy rápido. Hay que pasar haciendole baños de color y lavarlos con jabón delicado. Dios guarde que un principe azul se vaya en la tanda de paños, porque seria un desastre celeste. -Mientras dobla la ropa, mira por la ventana a un principe azul, robando flores del jardín para la maestra. Tiene las manos sucias de jugar con tierra, pero vale la pena ya tiene tres amapolas. -Los mejores principes azules, son los que se crían. Piensa la reina, mientras dobla la gabacha celeste del kinder.

Feliz Cumpleaños G 🙂

  • Me encantó el final, me encanto todo. 😛

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