La manera

Octubre 24th, 2012

Cuando Alonso se fue yo no sabia lo que me importaba. Hasta que cerro la puerta y quedo mucho espacio, demasiado. De un momento a otro tuve que empacar su ropa, abrazar su madre y cuidar sus flores. Es dificil imaginarse esas cosas, porque siempre son fuera de base. En su pecho de donde salian infinidad de mangueras era mío, como un cojin con caja de resonancia incluida. Esos labios que partían el frio de cuidados intensivos era mi desvelo. Esos brazos palidos con olas de tinta azulada, era remos de madera. Porque ese hombre que estaba en estado de coma, habia sido mi delirio. Y yo lo amo, al Alonso lo amo. Y eso no es negociable. -Un palpito fuerte senti cuando murió. Como si mi corazón lo hubiera adivinado en plena madrugada, era una espina que crecia con la voracidad de un árbol y se ha quedado el arbol en mi centro para llenar el vacio con dolor crudo.- La gente joven tambien se muere y de cualquier cosa, pensé mientras llevaba un arreglo de claveles, era increible para mi leer su nombre en la tarjeta. Más aun, que la gente me abrazara y me dijera que todo iba a estar bien.  Poco recuerdo de aquel trance,  quizás el olor a incienso, los abrazos largos y los pañuelos que nunca fueron suficientes.
 Se fue Alonso  y tuve que hacer medio paquete de espaguetis y ordenar pizzas personales. Terminamos, porque aun no hay llamadas de tan larga distancia. Por que antes de gritar en la cima de una montaña, la tragedia nos hizo guardar silencio. Eramos migajas de tostadas añejas. Aunque nunca  habiamos hablado de eternidades ni siquiera notado lo unido que éramos, fue de a poquitos, sin pensarlo mucho. Se fue acumulando el tiempo y ahora va a durar para siempre. El no pertenecia aquí, el era un pez vela y yo nada más nade con el, mientras la corriente nos daba miles de vueltas. La manera de recodar, es amar. Por siempre y para siempre. No tengo tristeza, no guardo nada en mis bolsillos. Todo lo que necesito lo tengo acá, dice mientras con su dedo señala el centro de su pecho, donde esta el el árbol que crecio en medio de la nada…

– Si quieres saber cuanto te quiero, cuenta las olas del mar mi pez vela-  

  • Maravilloso amiga.

    me uno al suspiro con respetuoso silencio…

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