Piña Colada Virgen

diciembre 12th, 2012
Yo puedo. Estoy segura que lo único que me falta es un poco de determinación. De subirme los pantalones y cerrar la puerta con doble paso porque para que quiero ganar un fin de semana. Ya es más que evidente que la fidelidad no es nuestro punto. Y que el ron no es más que un embrujo que nos hace extrañarnos más de la cuenta. Algunas veces te llamo, porque siempre tengo malas ideas a media noche. Para hablar de cualquier cosa, ya no tenemos nada de que hablar, pero igual tu voz me sigue pareciendo increible. 
Yo puedo, estoy segura que tu encanto se va a terminar en algún momento. Estas relaciones basadas en miradas y en conversaciones absurdas no son más que una yerbera sin flor. Porque siempre hay un hipotético, uno que tiene nombre y apellidos. Para que quieres saber que significan mis miradas, nada más somos amigos que se gustan. Tabú al cuadrado, nadie tiene que mencionarlo aunque la energia lo haga evidente.
Yo puedo, no vamos a cruzar la linea porque somos muy grandes para esos enredos cósmicos karmicos. Y por eso repito cada vez que siento que irremediablemente mis labios van a chocar con los tuyos, como una chispa con un galón de gasolina.- Yo puedo-. Quisiera desconocer las consecuencias de enredarme con alguien que no es mío. Sin embargo el tiempo ya me enseño esa lección. Y nada más me queda mover las pestañas y jugarme la carta de digna. No necesito delimitar nada somos amigos con lineas muy fijas que se borran con la cantidad de ron correcta y se llaman como amores añejos, mientras hablamos tonteras, casi siempre de noche. No es necesario saber quien esta pagando la llamada. Tan solo nos toca, olvidar ese fin de semana seguir adelante. Yo puedo seguir siendo tu amiga pero para evitar problemas mejor de alejo del ron y de los teléfonos. De hoy en adelante solo tomare piñas coladas virgenes y a medianoche intentare estar profundamente dormida.
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