Calendario

enero 30th, 2013
No estoy disponible, te digo entre lineas. He aprendido de la mejor manera de tener tu atención, es simplemente escondiendo la mía. Funciona fácil esto del romance, como una formula matemática básica.
Y la pregunta del millón, cuando? Pues cuando yo quiera. La conexión esta presente, pero unas cuantas miradas de cangrejo no ameritan de ninguna manera el más minimo cambio en mi calendario. Entonces mientras con toda la frialdad de un cubito de hielo en la Patagonia te digo que quizás el lunes. Me doy cuenta de que me he convertido en lo que alguna vez critique. Podrías jugarte la misma carta, pero a vos te gusta ser dulce y cordial. Tanta dulzura no basta para derretirme, pero si para que cuando tenga espacio en mi calendario y se me antoje verte lo haga.
La reincidencia hace evidente que por mucho eres mi favorito, más no la única opción del menú disponible. No me exijas, no me bloquees y no me hagas cambiar. No me interesa más que la portada. Ahorremonos preguntas y reíamos de cualquier cosa cada vez que nos veamos por ahí. Que diferencia más abismal han marcado las vueltas de los calendarios. Antes, ahora, mañana, nunca… le hago rayones al calendario. No sabré nunca si te quiero o si me convienes, porque al final amores tan grandes se disuelven con agua como una tabcin y salidas de fines de semana que se acumulan con el juego de estar “no disponible” me funcionan más. Algunas noches creo que me podría encariñar, sin embargo no dura la intensión más que una noche. Mientras desayunamos y hablamos del clima me doy cuenta lo aburrido que estar en una relación monógama. Y algunas veces, solo algunas veces quisiera estar así de aburrida contigo, mirando las hojas pasar y escribiendo días juntos, claro lo digo desde el mismo centro de mi corazoncito de lava que tiene un abrigo de hielo.
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