Quietos

Marzo 11th, 2013
Voy con todo. Se sueltan todas las amarras y dejo de tener miedo de golpe. No me interesa perderte porque no eres mío. Ni me interesa el rumbo colectivo. Somos lineas paralelas que tan solo se miran, como meteoritos que corren a la misma velocidad. Es complicado esto de ir y venir. Quizas es más facil seguir haciendo lo mismo, plantando minas personales como si se tratara de margaritas. Es más fácil tener miedo y escudarse en ser un pájaro de mal agüero.
Quiero lavar con agua de sal, toda la tristeza del pasado. Le doy vuelta al forro reversible que tienen los corazones. Vuelvo a creer en los atardeceres. Me acostumbro poco a poco a verte. Como un gato que llega para que lo mimen y despues de comer atún se va. Cada vez me gusta más tus mimos, es dificil no querer acostumbrarse. Entonces un día cualquiera, no hace falta las barreras. La intensidad  que podía evaporar todo el mar en una nube, da paso a un viento húmedo que mueve las hamacas. Todo el universo nos envuelve de golpe, por solo un momento. Me entrego a la incertidumbre, a la magia de lo incierto. A dejar de hacer preguntas. Me entrego a este amor que no cree en apegos innecesarios. Sin punto de comparación, sin tiempo de salida ni meta de llegada. Solo buenas intensiones, sin promesas exageradas ni hilos finos. Los demás están demás, no hay que pensar más. 
-Dejemonos ir, como nubes naranjas que se miran con media sonrisa en algún atardecer de verano. Quedate quieta, que después del atardecer vienen las estrellas. 
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