Aliche

Abril 1st, 2013
Se esconde debajo de los cojines, como si fuera su fortaleza personal. Es que hay que admitirlo para ser tan solo una gata callejera con bigotes partidos y manchas blancas de espirales; es toda una faraona egipcia. A mi nunca me han gustados los gatos, ni siquiera Garfield era de mi agrado. Me imagine que los gatos, solo comian atunes o para mi desconocimiento absoluto, lasañas. Claro, por eso me extraño su fasinación por la zanahoria y por jugar con el papel aluminio. Aliché no era una gata cualquiera, era una guerrera que lloro hasta que la encontramos como una bolita de pelo negro con rayas blancas. La cola negra y una punta blanca como si la hubiera metido en un frasquito de corrector.
Cuando veo tele, ella llega como una sombra, se desliza por mis piernas y sube como si se tratara de una escalera. Se queda cuanto tiempo guste, para luego irse, con el mismo misterio con el que llego. Aliche me enseño a amar, a usar mi corazón completo. A dormir con un león pequeñito y a sonreir con solo ver las espirales. Era tanta su belleza, que como si se tratara de una famoso murió sin causa conocida. Una muerte tan misteriosa como Marilyn Monroe, sin saber como nos toco enterrarla y ver nacer un “no me olvides” con la misma fuerza que esos ojos verdes vieron tantas veces el amanecer. Como la amaba crei que era mia, sin saber que nunca fue de nadie más que de su belleza increíble y amor incondicional.
  • por mas que lo intente los gatos me caen mal…y mi mama tiene uno que creo quiere mas que a mi

  • Esos animalillos a los que de verdad agarramos carino…

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