Cortada de Papel

abril 3rd, 2013
El sentimiento exploto como una piñata con confeti. No quedaron más que pedazos por el suelo y como contener el rio de mocos, lagrimas y excusas que cayeron en balde. La ilusión que no salia jamás de sus labios, salio como una granada en onda expansiva cuando ya no habia vuelta en hoja. Era tanto el dolor que se escurria en las paredes como una sandia reventada. El dolor puro se calmo despues de algun tiempo. La tristeza se sento en el suelo y le acaricio la cabeza hasta que se quedo dormida. Aprendio a olvidar y amar a la distancia la idea que nunca fue. Abandono su deseo de amar y el sueño, como un par de zapatos que ya no le quedan. Camino descalza de regreso.
Queria salir a buscarlo, caminar de nuevo de su mano, dormir en su cama y darle un beso de buenas noches. No queria nada más en el mundo, solo por su deseo inexperto nunca florecio la suerte. Porque creer que la felicidad estaba al lado del niño, era dejar su felicidad propia a la deriva. No eran más que niños que jugaban a perderse en otros labios y olvidarse de mentirillas, bastaba un par de miradas para regresar con la misma promesa. Nosotros creiamos en el siempre que se borraba con la misma facilidad de tiza en la acera y que el nunca no duraba más que tres días. Nos caimos de cabeza y rodamos hasta rasparnos los codos, la barbilla y las rodillas. Teniamos mucha velocidad, ninguna trayectoria y veinte años cumplidos. –Mi amor, te deseo lo mejor del mundo
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