Ingeniero

Mayo 22nd, 2013
Tienes esa facilidad para matemáticas que encantaría a cualquier calculadora por mucho. Sin querer me he valido de tu corazón gigante y tu ingenio maravilloso para hacer andar desde ruedas con medidas exactas y sueños que van tan alto como aviones jets. Se que es una locura, las probabilidades no favorecen a los locos y mucho menos a los enamorados. Pero por esta vez, vamos a olvidarnos de lo que suele pasar y pensemos que seremos la excepción a la regla. Tu encanto no ha hecho más que sacar toda mi dulzura como semillas de sandia que germinan en cualquier lugar. Nace del centro de mi corazón, darte mi atención, mostrarme sin restricciones y sin reservas. Igual contigo siento que puedo ser yo misma, dos locos tirando piedritas al río mientras hablan de cualquier cosa. Entonces si tengo frio, me das un abrazo mientras que cada vez que dices algo lindo, te doy un beso. Y así son nuestras tardes, mirando atardeceres o contando estrellas fugaces que pasan encima de las nubes.
No necesito tu aprobación, pero me gusta tener tu opinión. Somos dos niños grandes que se hacen compañía y que antes de dormir se mandan mensajes bonitos de buenas noches. No puedo darte más que esto, aunque ya no tenga reserva ni filtros, esto es todo lo que hay disponible. Estamos en la misma página, sintonía de sentir el corazón como tambores de carnaval. La racionalidad absoluta, la dejo en el asiento trasero, cada vez que te veo llegar. Porque antes que cualquier titulo y cualquier etiqueta, eres mi amigo, la razón absoluta de mi sonrisa y por mucho mi ingeniero favorito. Que arregla desde maquinas complicadas hasta corazones rebeldes.
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