No me dejes de querer

Mayo 13th, 2013
Llegas en medio de la noche, deslizandote como una sombra en la oscuridad. Llevas los zapatos en la mano y con un silencio magistral abres la puerta principal. De puntillas y cerca de la pared entras más como un fantasma, que como un borracho. Yo te espero, con los ojos abiertos, aunque mis parpados esten cerrados. Ultimamente jugamos así. Me hago la dormida y tu te haces el sobrio. Te acurrucas conmigo, aún con el olor de tabaco en la camisa y el sudor seco en la frente. Me abrazas de la cintura y tomas mi cabello de almohada. Me hueles, como si mi tristeza fuera tan dulce como la crema de vainilla que tanto te gustaba. Como sabes que estoy despierta como un buho, me susurras que lo sientes. Uno la mano que esta en mi espalda con la que rodea mi cintura, entonces me abrazas. Comodos no estamos, apuesto que se te duerme la mano en 5 minutos. Pero ultimamente así es como te puedo tener en mi cama, diciendo que lo sientes y que no volverá a pasar. Este amor de setiembre no es más que un atardecer apunto de morir.  Cuanto más durará el encanto, si hace rato esta encendida la luz de la batería. – No me dejes de querer, te respondo cuando se que estas dormido. Esa necesidad de un abrazo antes de dormir, me deja aguantar cualquier cosa. No hay droga en el mundo más poderosa que el miedo a no tenerte. Que importan estos juegos mentales y enredos de espaguetis, si al final de la noche me quieres lo suficiente como para volver a casa.
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