Ruleta

Junio 26th, 2013
Sabemos utilizar la estrategia amorosa solo cuando no estamos enamorados. Entonces antes de que pase el evento, empiezo el ritual de conquista. Desfila el maquillaje de fiesta, tacones altos y vestidos cortos (muy cortos) de encaje que enseñan los muslos y que disimula la pena. Esta noche iremos al casino a jugar ruleta o quizás una cena a la luz de las velas. Por esas cosas del destino,  compartimos algo más que el cinismo. Tenemos el mismo cumpleaños, quizás por eso es valido pensar que tenemos la misma estrella de Libra. Esos juegos mentales y estrategias rara vez funcionan con alguien nos queda de maravilla. Jugamos al gato y al ratón sin saber cual tiene garras y cual bigotes.
Me gusta jugar  a estar enamorados, tomarnos una botella de vino caro, mientras nos arrancamos la ropa para besarnos hasta gastar por completo las energías. Somos tan buenos finjiendo que se necesita ser un cínico avanzado para saber que fue calentura de fin de semana. Nos amamos como adolescentes. Jurando amor eterno y otras barbaridades, esas cosas que solo funcionan en los amaneceres de los sábados. Mientras me besas el cuello yo olvidare que es un juego, es un calentamiento. Nos decimos lo que queremos oír de nuestras ideas preconcebidas del amor y compañía. El vestido corto de encaje se ve divino en el piso de tu cuarto de hotel. El vino deja de hacer efecto. Otra vez es de día. No hay que ser muy entendedor para saber que no vamos a cambiar números de teléfono ni correos. Amor mío, eran las dos de la mañana y teniamos hambre…
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