autocorrector

julio 10th, 2013
Por décima vez alguien llega sin avisar. Tengo que quitarme los audifonos, sonreir sin ganas y decir Buenos días. Claro, si todo fue nada. Mientras suspira entre la engrapadora y la tijera naranja, sabe que todo se esta solucionando. Es obvio que sanar duele. Como si se tratará más de un grano que de seis meses añejos.Ya no estás por aquí, ni siquiera en fotos.
 Dificil es querer estar sereno cada vez que se disparan truenos por cualquier cosa. Es que todos los días tienen que seguir,  las cosas cambian. Ahora soy una estadística, pero me reuso a ser un número. Ahora más que nunca creo en lo correcto. Vale la pena entregarme y amar sin condicionar. Aceptando y comprendiendo. No todos pueden valorarlo, ni tienen que hacerlo. No necesito la aprobación ni la opinión de los demás. Dios controla mi vida y aunque ahorita no pueda verlo, existe un proyecto cosmico divino que mueve todas las fichas.
Fui muy afortunada en tener este amor del que me duele tanto despedirme. Muy afortunada en amarte en contra de todos los pronósticos.  Duro el tiempo que Dios quiso y te ame de la única forma que pude. Nos deseo toda la felicidad e infinidad de atardeceres en verano. Corazones fuertes y aventureros para recorrer el mundo.
Hoy quisiera estar en el fondo del mar, que los peces enamorados con burbujitas de corazón dijeran acepto con boquets de algas. Quisiera poder leerte este poema arropados en la cama, como solia hacerlo. Tenerte a ti para que me corrigieras la ortografia y la gramatica. Para que me hicieras notar como mezclo el tuteo y el voceo como si fuera poxipol. Te extraño, pero ya se oxido el amor como una manzana abierta. Es cuestión de tiempo para que este proyecto inconcluso me libere por completo. Mientras extiendo mi corazón de mariposa confio en que una vez más Dios me llevará de la mano y sanará mis  alas llenas grietas y preguntas. -Tranquilo amor,  hasta que por fin estoy aprendiendo a usar el autocorrector.-
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