Bola de nieve

junio 16th, 2014

 

Te miento si te digo que me puedo contener. Esta noche no hay manera de bajar el volumen. Quiero gritar, pero me aguanto. Se que te gusta más que te ronronee como una gatita. Apenas si puedo llegar con el vestido completo, se pega el encaje al sudor de mi espalda. El vestido de tirantes, ahora es un puñado que se pierden en el piso de la sala.

Una persona no esta enamorada, hasta que la luz se desborda por sus ojos, sale por sus dientes, suda sus poros y besa sus labios. Entonces me estorba la brisa, los lunes y las promesas que no se pueden cumplir. Me estorba todo, que no este relacionado a tu cama, tu edredón gris y ese par de almohadas. Me aburre todo lo que no sea tu alfombra, peinar tu pelo con mis dedos y ver maratón en netflix. No puedo imaginarme un mejor lugar que no sea tu almohada ni otra vista del cielo que no sea tu ventana. Entonces una tarde después de estar llenos de migajas y palomitas, con las puntas de los dedos pegajosas de tanta azúcar, yo te voy a decir la verdad. Voy a mirar el fondo de esos ojos marrones y voy a complicar las cosas lindas. Voy a hablarte de exclusividad y como solo yo quiero comer helado contigo. Voy a intentar decirte con palabras todo lo que siento, esforzandome para no verme como una tonta cursi. Y nada más va a salir, lo que prometí hace meses atrás, paso. Lo que te dije justo que no estaba interesada y como las relaciones formales no funciona para nadie. No se que pasará a continuación. Quizás nunca debimos cruzar la puerta. -Cuidado con la bola de nieve…

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