Traición-anzuelo

Julio 21st, 2014

Hay una pregunta que da tantas vueltas, que marea. Pasa, igual en los viajes de pesca que me solías llevar los domingos. La lancha se movía en la corriente, con los motores apagados vamos sin rumbo claro hasta que era hora de regresar. Yo siempre desee secretamente empujarte al mar, verte en el mismo fondo como una piedra.Tu egoísmo me ha roto, y ya no hay arreglo. Esa infidelidad solapada de tirarle a todos los peces del mar la misma carnada. Porque nunca me dejaste irme cuando tuve la oportunidad, porque los motores siempre estuvieron apagados y me falto valor para tirarme por la borda y ser libre como un pez vela.

Tu traición se pef08__2b__2f630b1ec_cd1d6668e-postsa en gramos y se parte en migajas.Yo que tanto te he querido no puedo dar marcha atrás, este carro no acepta reversa ni dirección. No hay nada que me detenga, ni siquiera el sentido común.Un día de estos, no va a ser suficiente y toda esta tristeza va a explotar como una sandía madura contra el suelo. Toda esta tristeza de tener que aguantar tu ausencia por otra de tus crisis existenciales. Esas crisis que están en primer año de la U y se llaman Lucia o Ana que tienen más extensiones que epa. Un día de estos, me va a importar poco la respuesta y esa pregunta que tengo entre pecho y espalda, será como el café más blanco que negro que tanto te gustaba. Antes de lo imaginado este pez vela se tirará del bote aunque sea para morir en la orilla, lejos de esa traición-anzuelo.

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