Desleal

septiembre 10th, 2014

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No te quiero. No me gustas. No pienso en ti. Basta de mentiras, que bien sabes que te quiero como si fueras de chocolate, me gustas como un atardecer y pienso en ti más que en el mar. Me han tocado estas cartas bajas, este juego sin suerte, esta música sin ritmo. Me ha tocado enamorarme desde la barrera, aveces con rabia, otras veces con cinismo, la mayoría del tiempo sin esperanza. Me ha tocado bailar al ritmo de tus palmas, deseando tus besos con cada movimiento de mi enagua larga. Es que uno puede ser infiel, amor mío, pero nunca desleal.

Me ha tocado encantarme con tu dulzura desde la distancia, pensar en todo lo que te diría el día que me quieras, así como yo te quiero. Añorar tus abrazos y soñar con tus saludos fervientes. Y no es lo mismo, amarte sin respuesta sentada en el mismo lugar convenientemente  al final de la tarde, para verte pasar y si tengo suerte, quizás cambiar un par de miradas lejanas. Siempre tu por la derecha, con audífonos y lentes de sol. Más lejano que saturno y aún así yo espero una sonrisa siquiera. Que notes como cada día siempre estoy casualmente en la ventana justo a tu  hora de salida. Te puedo esperar para siempre, en esta lejanía de leerte sin entenderte siquiera, imaginando diálogos y miradas. Basta el verano para que me enferme de amor, como si fuera gripe de temporada. Con cinismo, sin vergüenza y con mucha pena, decide olvidarlo. No puede seguir gastando poesía en ese amor lejano, que con mucho costo devuelve la sonrisa, al menos por cortesía será. Porque desde el primer día noto a la chica de la ventana. Otra cosa y por mucho diferente es que la ignore a sabiendas que nada bueno sale de leer varias veces los mismos libros.

El titulo del libro no puede ser otro que problemas. Piensa cada vez que intenta leerla, con el marco de la ventana de portada y la foto de la misma pelirroja ordenando libros. Han llegado un par de veces al mismo lugar, pero el que ya sabe todos los enredos cósmicos la ignora con la misma dulzura de un limón acido. Se llenaría demasiado rápido, este barco tiene muchos huecos. Par de tontos, tanta distancia se acorta con una palabra bonita, esas que salen en los libros de amor que compran por docenas.


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