Marzo 26th, 2015

ff463b2a5fc1b9f04445e01c11e64ac0Fue un enredo de abrazos y puntos suspensivos,  sin horario ni propósito. Y pensar que por poco nos quedamos como un par de tontos que se saludaban de lejos por las mañanas, cuando salíamos a medir el borde de la playa.

Tan cambiante como menguante, tan sonriente como creciente. Tiempo correcto, tiempo bendito que corre como una garza en maratón de manglares. En el agua transparente se ve todo hasta el fondo de barro. Están locos y felices con las manos entrelazadas como raíces de chayotes tiernos en pleno invierno.  Anda mi amor, que nos estamos muriendo derretidos con el mismo drama de las chocolates a medio día. Imposible no sonreír, cada vez que te menciono.

Te lo juro, por todas las amapolas que se mueren contentas frente al mar. Te lo prometo por todos los hasta luego del mundo, te lo recuerdo por todos los chayotes que nadie alcanza en el techo y mueren vírgenes y tostados por el sol de Guanacaste. Difícil decirlo e imposible cumplirlo, vamos a terminar para ser más felices, para no limitarnos ni cerrarnos. Seremos dos pájaros  que se fueron en vías opuestas, sin saber el camino de regreso. Solo el punto de partida, que era una equis en la arena, hecha con el dedo gordo del pie, como si hubiéramos enterrado un tesoro y no una cascara de naranja.

-Hasta luego…


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