Arrabbiata

Mayo 1st, 2015

407d04656a084a6440b164ae45920597La presunción no más que un disfraz que te queda muy grande, para esconder ese miedo que se pega en el borde de la olla. Esa obsesión venida a menos de ser un macho seductor es tan solo uno  de los muchos peros que saltan a la vista. Y aún hoy es incomprensible porque tan mal disfraz te ha durado tanto . Crees que es algo físico cuando es un milagro que dos seres tan incompletos y tan miedosos se puedan perder por un instante. Por un instante Manuel, como la salsa cuando espesa o la harina cuando se tuesta.

La novia no es más insípida que una salsa de paquete con mucha agua. En algunas ocasiones lo entiendo, porque es muy perezoso para buscar algo más, aunque la mayoría de los cocineros italianos que conozco son apasionados y locos.  El  no emplean ninguna hierba exótica en la cocina. La receta se repite mil veces. Gracias y no gracias, digo cuando sin querer cruzamos miradas en el mostrador.

Manuel no sabe lo que quiere, porque quiere todo al mismo tiempo. Esa frustración que se pega como costra a las cucharas, herrumbra cualquier cubierto. Nadie dice nada y todos seguimos picando cebollino. Entonces entiendo porque la rabia cruda y concentrada no sirve para otra cosa que no sea sartenes y salsas madres.


 


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