Distancia

Febrero 10th, 2014

0_81bb8d1f3f_48edc103_cf68f_-postEl cielo esta despejado. Se abre de par en par el descapotable invisible, mientras tu me tomas de mis hombros. Los tirantes del vestido por primera vez se quedan quietos tan cerca de tus manos. Aunque se que es importante, no puedo sostener tu mirada, sin que caigan lagrimonas por los costados de mis mejillas. Por eso, miro deliberadamente a la ventana. Suena como un rosario, todos  los murmullos de los planes que recitas sin orden, todos pendientes.- La próxima vez que nos veamos-. La distancia que se nos viene encima, no es más que el punto final a cualquier cuasi intento de relación. Soy pesimista por naturaleza, pero tu me has endulzado. No se como, me has polarizado. Y no se como y con toda la pena del mundo, me encantaría estar equivocada.

Es un buen día para volar y recorrer el mundo. Te has marchado como un avión de papel en rebeldía. Te has marchado como una paloma gris a velocidad de jet. Has dejado en el mostrador un par de tarjetas de teléfono, tres facturas y un voucher del banco. No hay más. He buscado por si acaso dejaste una promesa, aún una barata. Pero nada, te fuiste y solo quedo la distancia infranqueable de tus mentiras. Puedes irte a la misma luna, que estas lejos de mis ojos, no de mi corazón.

Te he visto hacer maletas, tomar un taxi y que te nazcan alas de los omoplatos, convertirte en pájaro para ver el sol morir en otro horizonte. Mucho he intentado sacar toda esta tristeza contenida en mis ojos, con el tono correcto de no quebrar la voz ni un poco. Pero eso de las sensibilidades no es lo mío. Considero una tontería completa, eso de mostrar sentimientos y debilidades, como si fuera a cambiar algo. Por eso he decidido no conservar ni las facturas, ni las tarjetas y menos el voucher del banco. Las lagrimonas me delatarían de no usar grandes lentes de sol. –Hasta pronto– le digo al pequeño punto blanco, quizás tu avión…

 Ni de amores se muere, ni de recuerdos se vive. Sigue adelante y no pienses más en lo que ya no es.
Isaías 43:18-20


Frank

Junio 28th, 2013

Llegas tarde. Después de desembarcar, con la barba de tres semanas y el cuerpo salado de soledad. No te esperaba todavía, que linda sorpresa. Me levantas de un beso. No medias palabra, en la oscuridad de media noche, tan solo adivino que eres tú. Tu olor tan rico, me parecen flores de manzanas verdes con agua de sal. Se siente en toda la casa, con la misma fuerza de un desinfectante de los caros, si no se diluyen en agua.

Nos acurrucamos como ropa sucia, sin saber donde empiezas tu y donde termino yo. Tus brazos son mi almohada favorita mientras que tus labios cuidan mi cuello. De nuestra respiración se hacen olas, que caen sin prisa en nuestra playa. Debajo de las cobijas, con el mar en calma y la noche oscura, hablamos de cualquier cosa mientras nos vamos quedando dormidos. Es dificil recordar que es la excepción y no la regla esto de dormir en nuestra cama. Nos amamos en medio de la calma y la tempestad, como marineros enamorados. Somos seres cíclicos, que suben y bajan mil veces. Con tantas corrientes que nos unen y al mismo tiempo nos separan. La constancia de la marea no sabe de distancias y excusas, yo nada más se que vale la pena, cada vez que llegas, Cierro los ojos para dormir rendida. Será solo dormir, porque soñar contigo por estos días en tierra firme, lo hago con los ojos abiertos.

Aliche

Abril 1st, 2013
Se esconde debajo de los cojines, como si fuera su fortaleza personal. Es que hay que admitirlo para ser tan solo una gata callejera con bigotes partidos y manchas blancas de espirales; es toda una faraona egipcia. A mi nunca me han gustados los gatos, ni siquiera Garfield era de mi agrado. Me imagine que los gatos, solo comian atunes o para mi desconocimiento absoluto, lasañas. Claro, por eso me extraño su fasinación por la zanahoria y por jugar con el papel aluminio. Aliché no era una gata cualquiera, era una guerrera que lloro hasta que la encontramos como una bolita de pelo negro con rayas blancas. La cola negra y una punta blanca como si la hubiera metido en un frasquito de corrector.
Cuando veo tele, ella llega como una sombra, se desliza por mis piernas y sube como si se tratara de una escalera. Se queda cuanto tiempo guste, para luego irse, con el mismo misterio con el que llego. Aliche me enseño a amar, a usar mi corazón completo. A dormir con un león pequeñito y a sonreir con solo ver las espirales. Era tanta su belleza, que como si se tratara de una famoso murió sin causa conocida. Una muerte tan misteriosa como Marilyn Monroe, sin saber como nos toco enterrarla y ver nacer un “no me olvides” con la misma fuerza que esos ojos verdes vieron tantas veces el amanecer. Como la amaba crei que era mia, sin saber que nunca fue de nadie más que de su belleza increíble y amor incondicional.

Ceder

Marzo 18th, 2013
Mientras camina de la mano con Manuel, poco importa el mundo. Ni siquiera puede entender el porque ha funcionado esta vez la receta. Manuel tiene ese encanto mortal comparado con veneno de terciopelo y la pinta de buena partido por todas las esquinas. No ha quedado otra más que enamorarse de frente. y sin excusas. Si los principes azules existen para las mujeres de 32 años,  Manuel tiene que ser el nombre.
Aunque claro le ha tocado ceder. Acomodarse al espacio que le da Manuel, aprender a leer sus miradas y llevar la fiesta en paz. Ha dejado de hacer algunas cosas, ahora sus prioridades son otras. Ha calzado a la maravilla, como una zapatilla de cristal. Pero porque Manuel no la haría usar esas incomodas zapatillas, el la deberia querer con sandalias bajitas o mejor aún descalza. Por Manuel gasta un tratamiento celestial de hidratación (claro los precios llegan al cielo). Por Manuel ella puede maquillar sin excepción sus ojeras hasta quedar perfecta y parecer que duerme 8 horas y media todas las noches. Por Manuel puede aprender a cocinar frijoles y leerse varios libros de cocina peruana para complacerlo. Por su entretenimiento y placer puede ver al Milán sin chistar, inclusive salir con los amigos de Manuel a ver el partido. Ella puede ceder y acomodarse a las expectativas y deseos con facilidad. Sin embargo es cuestión de tiempo. Tanto ceder para ser siempre aquella fotografía de perfil. Y ella espera, que algun día deje de ceder, para nada más ser. Sin saberlo poco a poco va sacando las garras. –Y si Manuel vale la pena, tendrá que ceder también.

Linda

Febrero 18th, 2013
Mientras llora como una magdalena picando cebolla, sabe que esta vez es la definitiva. Aquella atracción que le daban miles de remolinos en los calzones, no es más que un espejismo. Se enamoro de un príncipe que resulto ser un bruto. Que contradicción verse en las fotos tan juntos y no ser más que dos extraños que pagan la renta. La intimidad no convino nunca con los planes futuros y antes de lo esperado, se fue con la velocidad de un rayo. Raúl se caso con ella porque era tan linda y esperaba secretamente que nunca cambiara. Ella por su parte, espero que el compromiso eterno lo hiciera sentar cabeza. No más enredos absurdos ni miradas extrañas en la caja del supermercado.
Tiene la cualidad de tener control de sus sentimientos, por lo que sabe que esta vez Raúl por mucho ha fallado y tan solo tiene que cortar definitivamente la linea. No es la primera vez que le quiebran el corazón, pero sabe lo desgastante del proceso. Aunque claro Raúl era una promesa con tinte de siempre. En sus alas abiertas, como una gaviota que se sacude el polvo, sabe que mejores tiempos vendrán. Algún día tendría que quedar en evidencia. Entonces se hace claro el porque de la perdida y la imposibilidad de lograr el préstamo de la casa. El amor que aguantaba cualquier cosa, como si fuera la telaraña en la que bailan los elefantes, se rompió con tanta fragilidad que quedamos perplejos. Y ella, aun con el corazón triste y la capa caída, sabia que era mejor que Raúl se marchará cuanto antes. Si los hombres son como las olas del mar, vienen y van.

Nicotina

Febrero 13th, 2013
Mientras pasan por una lista de temas de conversación más larga que el rio Nilo, sentadas en el borde del caño comparten un cigarro. Magdalena y Ana tienen esa necedad de empeñarse en fumar aún cuando ya esta pasado de moda. Desfilan con honores las historias de amores añejas, las rosas secas que se hicieron polvo, las piñatas de aserrín y los romances de fin de semana.
La complicidad de compartir siempre el vicio las hace confidentes. Magdalena le gusta leer las cartas, aunque no sea más que una baraja de corazones, picas, diamantes y tréboles enredada con romances hipoteticos y signos imposibles de comprobar. Esas dos reinas rojas tienen la ventaja de hablar siempre con la noche de cobija y la calle de sillón. Hace tiempo que son compañeras de turno, desde que Ana perdio el trabajo y tiene cuentas que pagar. Magdalena no conoce otra vida que no sea salir todas las noches, zigzageando con tacones exageradamente altos. Un par de tipos que miran la mercaderia pero no hacen ni siquiera intento por comprar nada. Mientras esperan clientes, una montaña de chingas apagadas engalanan sus pies. Esta noche es diferente porque Magdalena ha adivinado el porque la mala suerte de Ana. Claro ha sido una confusión cósmica de acuario con jupiter.

 Mientras rien sin saber de que, esperan que la nicotina las mantenga despierta un rato más; ni siquiera es medianoche.

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Flechados

Febrero 6th, 2013
Prefiero tener  la razón de sombrero y la estrategia fallida de faja para que no se caigan las enaguas al suelo cada vez que te veo. No quiero ser la ganadora absoluta, quiero tenerte a ti. Sin juegos de mesa, ni enredados de cables. Sin promesas entre lineas y con las intensiones sobre la mesa. Si quieres estar conmigo, podemos caminar un rato mientras pasa la lluvia.


Estoy harta de los codigos invisibles de espera. Puedo saltarme cualquier inconveniente de un brinco; hasta quince pasos de protocolo con tal de que salgamos hoy y la pasemos bien. Sin embargo los pasos tienen su función de ser antes de lo esperado se evidencia porque la razón, no es una mariposa que se posa en mis hombros. Me enredo, te digo lo que pienso, no filtro ni el agua. Te digo que me gustas, aunque el momento no sea el más oportuno. Esto no es una ancla, es un barco- le dijo en algun momento mientras navegaban río abajo. Es muy fácil esto de quitarse la ropa y hablar del clima. Pero contigo quiero fluir como el río que llega al mar. Mientras dure disfrutemos, no pensaré esta vez en el destino ni en el trayecto. No pensare y me adaptare a las circunstancias. -Cupido flecho en el centro- piensa cada vez que lo besa mientras fluye y por tan solo un momento las estrellas se alinean de manera perfecta en dos mortales.


Y aunque me pierda completamente, no voy a ser yo quien se esconda de lo siente.
Drexler 

Luna Llena

Diciembre 19th, 2012
Un día me encontre con tus ojos verdes, sin aviso previo. Como una bengala que se enciende para dar la luz de emergencia. Asi me empece a hundir de a poquitos, sin saberlo el iceberg que se asomaba en su timida sonrisa habia abierto el caparazón. Y tan solo era el comienzo del fin. Tu sabes Dios mío que las cosas no son como yo quisiera, ni como deberian ser. Sin embargo no me puedo quejar. He sido amiga de la luna cuando camino regreso a casa. Algunas veces camino con los tacones en la mano, por debajo de las palmas saltando charcos como un sapo.
He tomado tantas decisiones incorrectas que perdí el rumbo, oh Dios mio he perdido el norte. Ya no se para donde voy y aqui estoy esperando el bus a ningun lugar. Con la ficha de espera en una ventanilla de Migración y Extranjeria. Hasta que encontre esos ojos verdes que me hablaban de otra vida, otro destino. Y yo pense que era la definitiva. Cai en sus redes como un pez borracho. No tienes que cambiar lo que ya esta hecho, dame aceptación pura y llana aceptación. Esos ojos tan verdes, no eran más que una ironía. Tanto que te pedi Dios mío el milagro que me canse de esperar. Y con el primero que dijo vamonos, me fui. Entonces la luna me despidio con un pañuelito, mientras el carro se iba a toda velocidad por el camino de regreso. Ya no quedaba nada en mi, ni siquiera un suspiro.

Piña Colada Virgen

Diciembre 12th, 2012
Yo puedo. Estoy segura que lo único que me falta es un poco de determinación. De subirme los pantalones y cerrar la puerta con doble paso porque para que quiero ganar un fin de semana. Ya es más que evidente que la fidelidad no es nuestro punto. Y que el ron no es más que un embrujo que nos hace extrañarnos más de la cuenta. Algunas veces te llamo, porque siempre tengo malas ideas a media noche. Para hablar de cualquier cosa, ya no tenemos nada de que hablar, pero igual tu voz me sigue pareciendo increible. 
Yo puedo, estoy segura que tu encanto se va a terminar en algún momento. Estas relaciones basadas en miradas y en conversaciones absurdas no son más que una yerbera sin flor. Porque siempre hay un hipotético, uno que tiene nombre y apellidos. Para que quieres saber que significan mis miradas, nada más somos amigos que se gustan. Tabú al cuadrado, nadie tiene que mencionarlo aunque la energia lo haga evidente.
Yo puedo, no vamos a cruzar la linea porque somos muy grandes para esos enredos cósmicos karmicos. Y por eso repito cada vez que siento que irremediablemente mis labios van a chocar con los tuyos, como una chispa con un galón de gasolina.- Yo puedo-. Quisiera desconocer las consecuencias de enredarme con alguien que no es mío. Sin embargo el tiempo ya me enseño esa lección. Y nada más me queda mover las pestañas y jugarme la carta de digna. No necesito delimitar nada somos amigos con lineas muy fijas que se borran con la cantidad de ron correcta y se llaman como amores añejos, mientras hablamos tonteras, casi siempre de noche. No es necesario saber quien esta pagando la llamada. Tan solo nos toca, olvidar ese fin de semana seguir adelante. Yo puedo seguir siendo tu amiga pero para evitar problemas mejor de alejo del ron y de los teléfonos. De hoy en adelante solo tomare piñas coladas virgenes y a medianoche intentare estar profundamente dormida.

El ruido de las cosas al caer

Noviembre 28th, 2012
Carolina tenia ese brillo de 100 amaneceres impregnado en la piel. Para mi nunca se evidencio, pero el lo noto desde que la conocio. Yo tan solo lo presencie y aunque intente deterner el tren, hicieron click de inmediato. Carolina y Manuel tienen esas maneras de ser tan identicas que aburren. Y quizas por eso siempre me recordo Caro a Manuel y viceversa. Era extraño, pero los hilos del destino estaban muy enredados.  Yo era la novia de toda la vida de Manuel, nos transábamos, como si se tratara de una bolsa de valores. Era cordialidad en bolsita de té, mismo circulo de amigos y su habilidad de siempre hacerme reír. Aun sin estar enamorada perdidamente de él, me llegue a encariñar. Lo suficiente como para dar el siguiente paso lógico. – Me gustaría que conocieras a mi hermana.- Claro Carolina no se llevo nada, yo misma lo empaque en cajas y lo puse en la puerta. Tuve muchas señales, la conexión instantanea, la misma necedad por las leyes ambientales y toda esa basura politica de la cual Manuel adoraba hablar por horas. Carolina y Manuel tenian muchas cosas en común. Y yo nada más era un puente. Tuve tanta certeza, que ni siquiera fue opcional quedarme. Tanta evidencia solo me hizo hacer cumplir mi promesa, quiero que seas feliz con o sin mi.

Se gustaban como niños de kinder, apenas si podian disimularlo. Con los ojos arrugados de sonreír y la sonrisa apagada si no llegaba alguno de los dos. Eso es una sentencia de muerte, muy certera para mi lógica ciega de que se gustaban. No pude verlos más de un mes separados. Aunque claro, nadie me pasaria por encima. Yo misma tenia que irme y sin más aspavientos, dejar que el destino hiciera lo suyo. Yo le dije, lo unico que quiero es que seas feliz. Y si el conocio a una mujer de 100 amaneceres en la piel, como me podia oponer a eso. Aunque claro, todo tenia que hacerlo rápido. Como si se tratara de un corte a la yugular. Esa noche, justo antes de dormir le dije que me iba. Nos despedimos como siempre. Lo que Manuel no sabia entonces era que el viaje de emergencia se iba a a largar mucho más que un mes… me voy porque Manuel sin saberlo pertenece a Carolina.

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