Sin Tildes

mayo 22nd, 2013

Como han cambiado las cosas. Ahora nos hablamos en esos tonos formales sin ninguna intensión visible. Ya no caben nuestras intensiones ni planes de fines de semana. Muy átras se quedaron mis tacones altos y el exceso de rímel, que nunca era suficiente porque no llegue a cansarme de abanicarte con mis tupidas pestañas. Quien diría que tus besos eran tan adictivos y las promesas sin pies ni cabeza que me susurrabas antes de dormir, las que yo prometí no creer, claro las mujeres grandes no creen solo escuchan, yo me las creí. Porque se suponía que solo yo dormía en tu cama y que tu eras un hombre de verdad. Para que tantas curvas y mentiras, a mi me gustabas. Mucho. Creo que ahora se cuanto. Tu falta de compromiso es evidente, yo me voy y tu me dejas. Sé que no me puedo quedar. No así añorando tu corazón de niño que ahora es cruel como un témpano de hielo. Y así quieres jugar, con escarcha y helado. Haciendo la playa, el polo norte. El amor no se exige, se da. No habían acciones solo intensiones.

Quizás te lo permito porque cuando lo desees, bastará un  par de miradas para derretir el hielo con una erupción volcánica. Y yo esperaré sin esperar. Durmiendo en otros brazos, pasando canales de cable en otro sillón. Con la misma frialdad falsa que me hace escribirte solo porque no me lees. Hoy pensé en lo mucho que te extraño, pero a quien quiero engañar. Quiero verte feliz. Como un pinguino en el hielo o un delfín en el caribe. Quiero verte entregado, sin tildes ni formalismos. Sin excusas ni cláusulas. Enamorado, aunque no sea de mi.

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