Mai Tai

julio 3rd, 2013

Abril no ha sido más que una sucesión de días. Apiñados en orden cronológico, con el mismo desdén de ladrillos cuadrados. Mientras los retazos de tela se amontonan en el suelo, abril parece más una niña jugando con una tijera que un mes a punto  de morirse. No queda nada entero, como una galleta soda quebrada. Pero ya te dije la formula secreta; tu preocupate por el ron claro que no faltará el triple sec. Esta noche pondremos lagrimas de lima mezcada con sirope de orgeat para sonreir como brutos. Mientras la granadina nos da un beso certero, una cereza nos dirá lo que queremos oír. Nos sirven dos mai tai y un atardecer muere en el horizonte. Brindo por que algun día me tengo que perdonar haber sido tan cobarde, querer ser tan fría como un cubito y haberte dejado ir tan fácil. Amor perdamonos en el encanto del ron y de una conversación que solo los borrachos entienden. Brindemos porque no nos conocimos de verdad y aun asi nos quisimos.

Anda mi amor, que abril ha sido cualquier cosa. Fuimos felices e ingenuos, como tiene que ser. Perseguimos elefantes y mariposas morphos por igual. Que importa si vamos sin frenos o si la luna no es más que una bola de queso. Al menos yo me entregue y fui sincera. Anda mi amor no pienses de más . No soy un robot, me duele que te vayas. No soy un mueble, pues claro que te voy a extrañar. Nunca te pedi que te quedarás, porque se que no hay más que una tarde de mai tai para nosotros. Porque se apilan los días en un abril que se extiende varios meses. Todos los dias son iguales, voy al mismo lugar a ver morir atardeceres y con la cantidad correcta de ron blanco a escribirte todo lo que te quise decir y nunca te dije.

Frank

junio 28th, 2013

Llegas tarde. Después de desembarcar, con la barba de tres semanas y el cuerpo salado de soledad. No te esperaba todavía, que linda sorpresa. Me levantas de un beso. No medias palabra, en la oscuridad de media noche, tan solo adivino que eres tú. Tu olor tan rico, me parecen flores de manzanas verdes con agua de sal. Se siente en toda la casa, con la misma fuerza de un desinfectante de los caros, si no se diluyen en agua.

Nos acurrucamos como ropa sucia, sin saber donde empiezas tu y donde termino yo. Tus brazos son mi almohada favorita mientras que tus labios cuidan mi cuello. De nuestra respiración se hacen olas, que caen sin prisa en nuestra playa. Debajo de las cobijas, con el mar en calma y la noche oscura, hablamos de cualquier cosa mientras nos vamos quedando dormidos. Es dificil recordar que es la excepción y no la regla esto de dormir en nuestra cama. Nos amamos en medio de la calma y la tempestad, como marineros enamorados. Somos seres cíclicos, que suben y bajan mil veces. Con tantas corrientes que nos unen y al mismo tiempo nos separan. La constancia de la marea no sabe de distancias y excusas, yo nada más se que vale la pena, cada vez que llegas, Cierro los ojos para dormir rendida. Será solo dormir, porque soñar contigo por estos días en tierra firme, lo hago con los ojos abiertos.

Ayer

mayo 6th, 2013
Del cinismo de Andrea guindan avalorios pequeños como aretes gitanos en sus orejas. Daba el efecto de ser aquella mujer de pechos pequeños y sonrisa esquiva, muy llena de aceite de coco, puesto que le resbalaba cualquier opinión. Antes de su caparazón de sarcasmo, se consideraba bastante sensiblera y media dulcera, como una empanadita de chiverre con miel. Sin embargo las cosas cambian, la gente se va y viene y Andrea lo de cabrona consagrada le quedo a las mil maravillas.
Ella se acostumbro a no repetir. A olvidar cualquier destello, a no creer ninguna promesa y hacerse experta inventora. Se consideraba una jugadora, aunque era en realidad nadie le interesaba lo suficiente para estar más de 15 minutos en el juego. Toda esa lista de amores fallidos, no era más que un reflejo de que no estaba lista para abrirse. Desfilaron por su colchón amantes izquierdos, derechos y ambidiestros. Todos se despidieron del portón y olvidaron el camino de regreso. Su cinismo era proporcional a la tristeza que tenia por extrañar infinitamente a Rodrigo. Es facil eso de ser una malparida. No se quiere a nadie más por  querer al otro.

En las relaciones amorosas hay dos fases que se suceden casi sin solucion de continuidad: una, en la que despues de las discusiones es mejor reconciliarse de inmediato, ya que al fin y al cabo el reencuentro no puede aplazarse demasiado; y otra en la que conviene aprovechar la primera discusion que se tercie como pretexto para la ruptura, ya que esta es inevitable.

Aliche

abril 1st, 2013
Se esconde debajo de los cojines, como si fuera su fortaleza personal. Es que hay que admitirlo para ser tan solo una gata callejera con bigotes partidos y manchas blancas de espirales; es toda una faraona egipcia. A mi nunca me han gustados los gatos, ni siquiera Garfield era de mi agrado. Me imagine que los gatos, solo comian atunes o para mi desconocimiento absoluto, lasañas. Claro, por eso me extraño su fasinación por la zanahoria y por jugar con el papel aluminio. Aliché no era una gata cualquiera, era una guerrera que lloro hasta que la encontramos como una bolita de pelo negro con rayas blancas. La cola negra y una punta blanca como si la hubiera metido en un frasquito de corrector.
Cuando veo tele, ella llega como una sombra, se desliza por mis piernas y sube como si se tratara de una escalera. Se queda cuanto tiempo guste, para luego irse, con el mismo misterio con el que llego. Aliche me enseño a amar, a usar mi corazón completo. A dormir con un león pequeñito y a sonreir con solo ver las espirales. Era tanta su belleza, que como si se tratara de una famoso murió sin causa conocida. Una muerte tan misteriosa como Marilyn Monroe, sin saber como nos toco enterrarla y ver nacer un “no me olvides” con la misma fuerza que esos ojos verdes vieron tantas veces el amanecer. Como la amaba crei que era mia, sin saber que nunca fue de nadie más que de su belleza increíble y amor incondicional.

Gato

marzo 27th, 2013
Me gusta que me acaricies la espalda mientras vemos el noticiero. Adoro que me mires secretamente mientras me visto a media luz y tener a disposición tus hermosas orejas cuando te cuento alguna tontería. Soy un gato que se habia acostumbrado a comer y a irse a caminar por los techos contando estrellas. Me he acostumbrado a la soledad de no abrirme con nadie, que no sea por medio de preguntas hipoteticas e historias absurdas.
En el momento que cae mi atención decido marcharme, sin despedirme, claro los gatos no se nos da eso de las despedidas. Yo nada más se que no quiero encariñarme demasiado y lo hago, maldición, ni querer, eso es el comienzo. No me gusta el contacto con personas no sinceras, sin embargo los cabrones siempre son más entretenidos que los buenos. Y como mi falsa indiferencia de mover la cola y marcharme sin explicaciones, paso yo quizás por una cabrona egocentrica egoísta. Por eso, esos juegos de poder me parecen más aburrido que leer la guía telefónica. A mi no me digas mentiras, ahorremonos eso de pretender. No pensemos de más, yo te creo y eres inocente hasta que se demuestre lo contrario. A mi me gusta que me mimes, porfavor no tengas otros gatos cerca. No quiero que otras gatas lleguen por mi whiskas. Yo nada más dejo que tu me acaricies la espalda y solo contigo me gusta acurrucarme a ver tele. Es cierto no dejo de ser gato, sigo siendo hermética, comiendo atún hasta llenarme y caminando solita por tu tejado a media luna. Pero prefiero por mucho tu compañia y si tengo que escoger el mejor lugar para mirar las estrellas es tu ventana. Es más en algunos momentos creo que es posible, un romance entre gatos y perros. Quizás estoy alucinando, demasiado atún.

Ladrón

marzo 20th, 2013
Me siento fatal. Hace días que el corrector de ojeras dejo de corregir y se hace más que evidente que las bolsas azules me delatan como un cartel luminoso. Otra vez peleamos, ya perdi la cuenta. Y yo me pregunto si alguna vez volveran a ser las cosas como al comienzo. Todo tu potencial esta ahí, guardado en alguna gaveta de la cómoda. Tanta nostalgia se nota como hojas podridas por el invierno. Simple tristeza absurda de estar contigo y saber que estamos a mil años de entendernos. Soy tan buena inventando argumentos y excusas, de tanto decirlos, te creo. Yo nada más se que en el fondo eres una buena persona, que toma desiciones estúpidas y que todos estos enredos cosmicos no son más que la vuelta de la moneda. Ya nos toco la parte feliz. No habrá nunca nadie más feliz que nosotros debajo de las estrellas haciendo el amor en el lado oscuro de la luna. Nunca nadie se podrá amar así, nos gastamos el amor y quedo la humedad en la pared. Nos disipamos como alcohol abierto.

Me siento fatal y no hay analgesico que me quite lo triste. Quisiera poner pausa y dormir unos tres dias seguidos. Estoy agotada, me queman tus celos iracionales y tu malas maneras. Soy una tonta por seguir contigo, por esperar que se mantenga tu bondad por más de una tarde. Se que estoy esperando el tren en la calle de asfalto, pero me toca esperarte. Para que regreses, para que seas otra vez considerado y me ames como al comienzo. La misma mujer que te ama, es la que te espera. Quizás un ladrón te robo el corazón… 

Ceder

marzo 18th, 2013
Mientras camina de la mano con Manuel, poco importa el mundo. Ni siquiera puede entender el porque ha funcionado esta vez la receta. Manuel tiene ese encanto mortal comparado con veneno de terciopelo y la pinta de buena partido por todas las esquinas. No ha quedado otra más que enamorarse de frente. y sin excusas. Si los principes azules existen para las mujeres de 32 años,  Manuel tiene que ser el nombre.
Aunque claro le ha tocado ceder. Acomodarse al espacio que le da Manuel, aprender a leer sus miradas y llevar la fiesta en paz. Ha dejado de hacer algunas cosas, ahora sus prioridades son otras. Ha calzado a la maravilla, como una zapatilla de cristal. Pero porque Manuel no la haría usar esas incomodas zapatillas, el la deberia querer con sandalias bajitas o mejor aún descalza. Por Manuel gasta un tratamiento celestial de hidratación (claro los precios llegan al cielo). Por Manuel ella puede maquillar sin excepción sus ojeras hasta quedar perfecta y parecer que duerme 8 horas y media todas las noches. Por Manuel puede aprender a cocinar frijoles y leerse varios libros de cocina peruana para complacerlo. Por su entretenimiento y placer puede ver al Milán sin chistar, inclusive salir con los amigos de Manuel a ver el partido. Ella puede ceder y acomodarse a las expectativas y deseos con facilidad. Sin embargo es cuestión de tiempo. Tanto ceder para ser siempre aquella fotografía de perfil. Y ella espera, que algun día deje de ceder, para nada más ser. Sin saberlo poco a poco va sacando las garras. –Y si Manuel vale la pena, tendrá que ceder también.

Inoportuna

febrero 25th, 2013
No era un buen momento. Lo ultimo que ocupaba era encontrarme a una niña más complicada que un paquete de spaguettis crudos. La comparación no va al caso, pero no soy bueno escribiendo. Mucho menos hablando de Catalina, causante directa de mi leve retardo. La lengua se hace nudo, las palabras peces resbaladizos que saltan medios completos y las letras, bueno las letras apenas si puedo mantener una oración a la vez.Tengo que admitirlo. Rara vez Catalina me habia parecido interesante. Quizás tenia una personalidad atrayente pero ni siquiera lo considere. Eran otras prioridades y Catalina antes que un romance de curso, era la mejor redactora que habia llegado. Que iba a tener ganas de enredarme con la única niña de la clase que sabia literatura inglesa. Yo intente esquivar la como balas de oso de gomitas, ser reservado como un periódico abierto y ser sutil como un atardecer en verano. Y por más que intente no caerme de bruces por sus hermosas pestañas en abanico ni por su moño desarreglado, me ha caído como un tonto que en lugar de caer, vuela. Y no era un buen momento, era el momento. La despedida o la reincidencia no son problemas del día. Todo nace y todo se agota, quien puede pensar que Catalina con la misma insolencia con que llego se marchará a Barcelona la próxima semana. Y ella me habla de su viaje, como si fuera otro hombre. Uno que ama profundamente. De nuevo caemos en el mismo punto, quiero que se quede conmigo. Pero me gusta más verla feliz por eso, bajo protesta le ayudo a hacer maletas. No hay manera de reternerla, es por eso que esta mañana hablamos que no podemos seguir así. Es por esto que a partir del proximo mes me marcharé con ella y con su nuevo novio, Barcelona.

Eran más bien los días 
de arriar las velas. 
Toda señal a mi alrededor 
decía: cautela. 
Cuánta estrategia incumplida 
aquella noche sin luna 
tu, por ejemplo, 
tan bienvenida 
y tan 
inoportuna…

 Jorge Drexler

Audifono

febrero 20th, 2013
Quiero. Si quiero que te quedes conmigo. Por creo que por primera vez se de que lado voy. Yo izquierda y tu derecha, como deberian ser las cosas. Por que mil veces he estado en el lugar equivocado para reconocer que al menos por este momento las cosas calzan.  Como los audifonos que se enamoran y se encajan en las orejas, para susurrar melodias dulces. Quisiera ser audífono. Para estar abrazado a tu cuello y recorrer con mi piel de plástico tu pecho. Quiero que te quedes conmigo todo el tiempo que quieras, aunque sea por algun enredo cósmico. No quiero tener que guardarte en mi memoria y que seas una historia en sepia. Abrazo la incertidumbre de no tener otra seguridad más que oir tu corazón. Suena como tambores africanos cada vez que es mi almohada. A mi las palabras se me quedan cortas, prefiero las melodías. Entonces te hago poemas con claves de sol y uso el DO RE MI a mi conveniencia. Tu no entiendes y yo menos. Esta vez mi racionalidad se quedo en el otro par de jeans. No importa el desenlace, no es un gasto de energia compartir contigo mi tiempo. Entonces como si fuera el mundo nuestra pista de baile, mi corazón habla con el tuyo ensayando como una banda de rock. Tanto escandalo solo se escucha si guardamos silencio. Se apaga el pensamiento del mañana y solo tengo una oportunidad de bailar. Mis torpes pies no hace otra cosa más que moverse para intentar seguir el ritmo mientras una sonrisa de bruta me invade. Los cachete se ponen colorados y antes de lo esperado, tus labios se encuentran con los míos. Yo izquierda y tu derecha piensa la chica cuando despues de hacer el amor escuchan algun disco. No dicen ni pio, solo escuchan la música con una sonrisa de oreja a oreja…

Nicotina

febrero 13th, 2013
Mientras pasan por una lista de temas de conversación más larga que el rio Nilo, sentadas en el borde del caño comparten un cigarro. Magdalena y Ana tienen esa necedad de empeñarse en fumar aún cuando ya esta pasado de moda. Desfilan con honores las historias de amores añejas, las rosas secas que se hicieron polvo, las piñatas de aserrín y los romances de fin de semana.
La complicidad de compartir siempre el vicio las hace confidentes. Magdalena le gusta leer las cartas, aunque no sea más que una baraja de corazones, picas, diamantes y tréboles enredada con romances hipoteticos y signos imposibles de comprobar. Esas dos reinas rojas tienen la ventaja de hablar siempre con la noche de cobija y la calle de sillón. Hace tiempo que son compañeras de turno, desde que Ana perdio el trabajo y tiene cuentas que pagar. Magdalena no conoce otra vida que no sea salir todas las noches, zigzageando con tacones exageradamente altos. Un par de tipos que miran la mercaderia pero no hacen ni siquiera intento por comprar nada. Mientras esperan clientes, una montaña de chingas apagadas engalanan sus pies. Esta noche es diferente porque Magdalena ha adivinado el porque la mala suerte de Ana. Claro ha sido una confusión cósmica de acuario con jupiter.

 Mientras rien sin saber de que, esperan que la nicotina las mantenga despierta un rato más; ni siquiera es medianoche.

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