Entre siempre y jamás

Julio 23rd, 2012
Gracias por siempre llenar mi vaso. Adoro que estés pendiente de la pastilla, que recortes recetas que tengan piña y que intentes pintarme las uñas, cada vez te quedan mejor. Me encanta todo este orgasmo de sensaciones que fluyen como ríos dentro del mar con tan solo verte. Me encanta no tener que fingir ni filtrar nada contigo.  Siempre entiendes, aunque de mil vueltas y exagere para mejorar mi punto. No me guardo nada, todo te lo doy, porque me has demostrado que te importa y que eres muy bueno escuchando inclusive historias hipotéticas o chismes baratos. Me gusta que preguntes por mis amigas, que cumplas lo que prometas. Que siempre digas la verdad, aunque no me guste necesariamente. Me gusta que me dejes dejarme la corona y que me trates como un princesa. Es lindo que me leas en voz alta las noticias que te gustan y que me acompañes en mi dieta vegetariana por gusto.
Recuerdas la primera vez que cruzamos miradas?- yo tampoco. Que lejos que estamos de ser una película romántica cursi. Pero que montón de detalles hermosos tenemos. Me gusta cuando jugamos que no nos conocemos y entonces me dices alguna frase trillada de conquista, de esas que jamás funcionarían en la vida real. Entonces no me puedo negar a esos ojos marrones y nos vamos en la corriente. Me gusta que si pienso en el futuro, tu siempre estés incluido. Me gusta que te conozca mi familia y amigas y que me digan que te tengo que conservar. – Tenemos mucha suerte. Aun no escucho las campanas de boda, está lejos cualquier preparativo que incluya un queque. Mientras tanto, sin esas nubes de compromiso eterno en la cabeza, viajamos por el mundo, besandónos en cada estación de bus mientras esperamos el siguiente destino.  El agua lava la arena debajo de nuestros pies y el sol aterriza delicadamente como un globo que se queda sin helio, mientras me das un beso tan dulce como el agua de lluvia. Gracias por ser una presencia de luz en mi vida, la persona con que me gusta nadar olas y contar estrellas fugaces. Te busque mil veces,  en un laberinto de tiempo hasta que nada más paso. Chocamos de frente y se hizo evidente porque nunca había funcionado con nadie más. Somos un amor entre siempre y jamás… 


Cuando menos lo esperemos
vamos a encontrarnos de nuevo









Del Bosque

Junio 29th, 2012
Ella siente que algo le hace falta. Quizas unas vacaciones lejos de la bestia de concretos que escupe sus huesos cada vez que puede. Reserva un fin de semana, va sola porque es la única manera de pensar claro. Apenas deja las maletas en el living, sale con sus zapatos deportivos con la convicción de correr, caminar y descubrir ese bosque tropical lluvioso.
Camina por un senderito lleno de hojas secas por encima y húmedas  abajo que de alguna forman hacen un alfombra de bosque que se abre como un tapete enrollado cuesta abajo. Las madera de las gradas ha ido sediendo como una amapola podrida. Por eso, las baja con cuidado, al igual que baja las escaleras en una fiesta elegante si va con tacones. La humedad se ha comido la madera sana y tan solo han quedado laberintos de gusanos hambrientos. Tanta lluvia pudre, tanta tristeza también. La vegetación sube por los troncos de los arboles en enredadera, abrazandolos para comerselos de apoco. Ella es una flor de esas extrañas que caminan descalzas por el naciente de agua. Desde hace poco que aconstumbra correr, en cualquier caso eso piensa ella que hace, aunque su paso se vuelva lento en algunos tramos empinados.  Antes le gustaba correr por el asfalto, donde solo se escucharan los pasos sordos de la goma chocando con la superficie, eso era antes y no ahora.
Encontro el senderito de pura casualidad y es una metafora perfecta que dice todo lo que esta pasando. La naturaleza verde que revive con fuerza despues de botar arboles como si se tratara de fichas de domino. Los senderos vivos que se reusan a dejar de crecer, por eso en cuanto pueden tiran ramas, lianas y hojas tropicales. Las mariposas se posan en las espinas, solo para abrir sus alas azules. Es aquella naturaleza verde, que le sube por los tobillos como hormigas negras con sombreros de hojas, mejor que cualquier calmante. Debajo de las sombra de los arboles que llegan a las nubes y de los pajaros que bajan a saludar por amabilidad, camina por el senderito. No era el camino que tenia pensado, como le suelen pasar a todas las flores danzarinas que conozco. 
El verde la impregno como veneno mortal. No puede volver al cemento, no puede caminar otro sendero. No le gusta las personas, solo los arboles. No disfruta de las pantallas táctiles, prefiera ver una naciente de agua. Era tan solo una caminata, pero ella se enamoro y solo quiso seguir caminando… ahora era del bosque.

Pata de Rana

Junio 20th, 2012
Estoy tan cansada de tener el mundo en mis hombros. No soy fuerte, soy una pajilla que se dobla con verla. Pero tengo que olvidarlo y seguir. Voy taconeando por ahi, de una reunión a otra. Mientras intento mantener un poco más el equilibrio para que nada se caiga al suelo. Solo tengo que aguantar un poco, esperar a que llegue alguien a prestarme ayuda con el monton de cajas que se amontonan en mis manos, mientras con la punta del pie sostengo la puerta. Solo tengo que sonreir,  y hacerla creible porque ponerse a llorar es muy facil. Es algo de todos los dias, ponerme las pilas nuevas y luchar hasta caer agotada en la almohada. Y lo hago, aunque al final no signifique nada y sea solo otra hormiga cansada  del hormiguero. Lo hago, porque aunque te hayas llevado muchas cosas; la determinación no me la quitas ni con cloro ni con jabón azul. Yo voy a demostrarte que puedo hacerlo. Aunque me parta el lomo, y me toque tomar cada vez más responsabilidad paulatinamente. Es raro decirlo, pero lo más facil de luchar a brazo partido es demostrarte a vos, mi valor.  
No soy mujer para ti, pero siempre me conforme con poco. Bastaba que lo sintieras, para que yo lo dejara pasar. Ahora eso no me importa, tengo otras mariposas azules en la cabeza.  Pero por sobre todo, me esfuerzo y lo hago porque puedo y para muy pronto hacer lo que quiero.Ahorita nada más deseo sumergirme al fondo del mar y ver a los submarinos pasar. No tener zapatos ni tacones, unicamente patas de rana para nadar más rico. Nadar de arrecife a arrecife y llorar lagrimas dulces de felicidad. -Dios me esta probando-, digo cada vez que miro el salvapantallas con algun destino paradisiaco. Las palmeras me saludas, las olas hawaianas se abren y los delfines saltan formando un corazón. Sonrio, porque se que afuera de estas cuatro paredes grises, hay un mar inmenso casi o tanto como mi determinación de irme de San Jose  y vivir por siempre jamás en la orilla.

Agua

Diciembre 1st, 2011

Carmela tenia la mala costumbre, de pequeña, de aguantar la respiración hasta que se cumplieran sus demandas. Aveces se desmayaba, con las mandibulas apretadas y los puños cerrados. Era tanto la malacrianza, que nada se podia hacer más. Su personalidad tan efervecente y su caracter de lija, creo en todos los demás una especie de paciencia sobrehumana. Si Carmela, esta de malas, simplemente se espera. Y despues de que aguanta el aire, lo más que puede, hasta casi caer. Claro que lucharon para que no fuera tan malcriada. Pero en algun momento se dieron por vencidos. Es que es más testaruda que una cabra. De tanto que aguantaba la respiración, se le desarrollaron grandes pulmones.

Por eso, cuando entro al agua sus pies se convirtieron en aletas y su piel en escamas. Nadaba desde el amanecer hasta entrada la noche. Piscina tras piscina, como una sirena olímpica que irremediablemente iba de un lado a otro. Nadie volvió a lidiar con su carácter de mierda, ahora ella solo le interesaban dos cosas. Nadar con sus pulmones gigantes y rosados. Y Rodrigo. Tanto le gustaba nadar que entro al equipo de natación. No tenia la constancia para ser deportista, pero si muchas ganas de pasar con Rodrigo, el hijo del entrenador.

No le interesaba ganar medallas, solo escurrirse como un pez. Carmela era una delfina que nadaba mariposa. El mal carácter se le fue limpiado, claro fue necesario mucha agua de cloro y sal, para que se quitará todo ese herrumbre que la carcomía. Cuando aguanta la respiración, es justo después del entrenamiento, cuando se sumerge al fondo con Rodrigo. Y se besan como dos delfines, soltando burbujitas de corazones, como corrientes de agua fría que se enamoran y hacen remolinos. Se toman de las manos, se abrazan como principiantes y aguantan las respiración lo más que puedan. Que para su mala suerte, les toco vivir en la superficie y no ser peces enamorados de arrecife, como secretamente sueña Carmela.

Images of broken light which dance before me like a million eyes,
They call me on and on across the universe.
Thoughts meander like a restless wind inside a letter box,
They tumble blindly as they make their way across the universe

Sol

Agosto 31st, 2011



Tiene ese brillo que opaca el mismo oro. Como si su alma fuera dorada y se puliera cada vez que respira. No guarda pretextos ni falsos formalismos. Dice siempre lo que piensa y no le gusta los rencores ni los discos piratas. Esas cosas que unen y separan, como el mismo pan con mantequilla. Cree que el Madrid es de color azul con rojo y rara vez lee el periódico completo. Le gustaria ser un arbol, por eso intenta echar raices cada vez que se siente comoda. Sin saber que es un pajaro con las alas abiertas y el pico lleno de semillas. Tiene tantos sueños que no se pone deacuerdo. Un dia va a salvar el mundo, otro solo quiere aprender a tejer. Es tan inconstante como un bus pero esa cualidad le permite ver el mundo en 360. Quiere, pero no lucha lo suficiente. Es una soñadora que no sabe por donde empezar.

Es un planeta aislado dentro de la tierra. No es el B612 definitivamente, pero debe estar algo cerca. Lo sabe mientras mira por la ventana, escuchando una música mental, con el cielo despejado y el sol guindando de la nada. No pertenece a ningún lugar, por eso le gusta viajar alrededor del mundo, bueno de Alajuela a Heredia. Por eso, todos la recuerdan, porque ella no cabe aquí, esta de paso. Es una extraña, con una cara conocida. Un sol lleno de helio que no habla con nadie interesante; mientras se levanta y se duerme con reloj. Lleva todavía la mirada perdida en la calle, contando mariposas y mirando las formas extrañas que toman las ramas cercanas a la autopista. Aplanadas por los camiones. Sonríe y canta en voz bajita, mientras abre un jugo de frutas para desayunar. -Es tan solo una chica y no sabe lo que quiere piensa el sol de la mañana. Ella responde – Es solo un soplido gigante de helio, un planeta solo como yo.. dice la estrofa de la canción que acaba de inventar. Ahora quiere ser cantante…

Algunos pintores transforman el sol en una mancha amarilla y otros transforman una mancha amarilla en el sol Pablo Picasso




* Voy a tomarme unas vacaciones del blog, un abrazo y buenas vibras a todos 🙂
Hasta Pronto



Ola

Julio 30th, 2011

Todo empieza con una chispa, como un big bang del tamaño de un alfiler. Para que explote la energia con un saludo generalizado, seguido de esas preguntas basicas y neutrales. (Como estas? Como te llamas? Que haces?) Si hay algo más entonces empiezas a salir pequeños detalles, como cangrejitos de la arena. Entonces ya no eres solo un mae, ahora tenes nombre. Tenes cara y ya conozco tu tono de voz. Hay tanta gente cerca, como un enjambre de abejas africanas. Claro, eso pasa siempre en las fiestas. Pero ya no quiero ir a bailar, es más ni siquiera estoy pendiente de los chicharrones y podría alejarme de la hielera. Solo estoy entretenida. Hablando con un desconocido que parece muy familiar. Entonces saco a relucir, un batir de pestañas como un abanico español y un pin pong de sonrisa. La tienes vos, la tengo yo…
La conversación, la sonrisa, las botellas vacías hacen que cada vez se vuelva más interesante, como cuando sube la marea y el mar se vuelve turquesa. Sin saber en que momento, queda poco del enjambre de abejas y solo hay unos cuantos abejones borrachos. -Si no nos vamos ya, nos ponen a limpiar. No habia terminado de decirlo cuando lo esperaba con mi abrigo en la puerta. Salimos a caminar, era una conversación caótica, pero divertida. Una que otra cosa decia, que me daba la señal de advertencia, como un semaforo que despues de las doce, se pone amarillo. Párecia que todo iba encaminado a un beso, como casi siempre sucede con la cantidad correcta de alcohol y de encanto. Esta sobreestimado el valor de las primeras impresiones. De entrada es dificil distinguir las cosas, como las manchas de los corales. Ese primer beso que me diste fue divertido, como piña colada en la playa. Eramos desconocidos sin apellidos, que caminaban bajo el cielo estrellado besuqueándose como quinceañeros. Cuando fue tiempo de despedirnos, tanto vos como yo lo entendimos bien. Nadie pidió numero de teléfonos, no tuvimos que finjir que saldríamos pronto. No pregunte, no preguntaste. No somos amigos, ni conocidos. Fue solo una, y ahora buscamos la próxima..
Hola, dijo la ola


Multitud

Julio 14th, 2011

Que feliz soy en la multitud. Por eso disfruto los conciertos porque mi voz se pierde en el océano de voces y soy solo un punto en el cielo. En la seguridad de ser una ciudad, llena de personas pero vacía de amigos. No es un latido aislado, son millones de corazones. Todos celebramos al unisono cada navidad y lloramos frente al televisor cada perdida de la selección nacional. Me atrevería a decir que la multitud no puede ser solo un país. Pero demarcar quien si y quien no, va en contra del comportamiento en masa que experimentamos los que formamos parte. Lo puedo demostrar; Todos los días en la mañana congestionamos la calle, sin quererlo parecer ser que nuevamente coincidimos en la hora de entrada. Sin pensarlo abarrotamos tiendas la quincena y el final del mes para comprar las mismas cosas. Claro, por eso es que se agota. Como un enjambre de abejas. Apuesto que sin quererlo muchas veces sentimos lo mismo, pero quien le importa, la multitud no es para sentir, es para dejar de hacerlo.
Para ser seres sociales, que van caminando juntos a ningún lugar. Para tener esa seguridad que da, ser una nube gigante de almas. Aunque mi vida, queriendo o no, sea parte de la multitud yo muchas veces corro para lograr ser yo; el pez que se aleja, aunque sea para nadar a las fauces de un tiburón. A mi me gusta disfrutar la soledad en la multitud, ser el pez naranja diferente a los otros atunes grises. Pero los diferentes quieren ser tratados como iguales y los iguales quieren ser tratados como únicos. Todos nos agrupamos debajo de alguna etiqueta, por eso somos una multitud, porque habrá alguna chispa que nos encienda. Algunas personas creen que es el amor, o las estrellas. Yo creo que es algo más, quizás algo tan profundo como las frases del facebook, en donde con un solo like ya formas parte. O puede ser el corazón, la sangre latir, la sangre roja, el cielo azul, el agua salada… no sé que nos hace exactamente multitud. Pero se que en medio de tantos millones (exagero por supuesto) de multitudes diferentes que conformamos, hay alguien por quien vale la pena abandonar lo conocido y volar por el cielo atardecer, como pelicanos enamorados que se comen todos los demás peces grises, para formar una multitud: vos, el amor y yo.
Yo te conocí en la multitud,
pero no eras uno del montón…

Cuzuco

Julio 13th, 2011

Si fueras una playa, tendrías que llamarte playa Hermosa. Por mucho la peor frase de conquista, pero después de varias o muchas piñas coladas creo que me convencio. No fue definitivamente lo que mostrabas, si no todo lo que podría ser. Como comprar un tiquete de loteria sin verlo, solo para tener una grata sorpresa. Hablamos algunos meses, pero no gane nunca el premio mayor. Así como esa noche, no hubo mas noches. Nos esperamos a ver si volvía, pero ya esa agua habia corrido debajo del puente. Definitivamente me dio mucho miedo amarte. Fui un cuzuco que se escudo en ser una relación open y casual. Aunque tu. No quiero visitantes ingratos que se marchan sin despedirse. Pero querías tanto que me visitaras, que fueras diferente, no solo el efecto de las piñas coladas. Te portaste bien, me dejaste ser un cuzuco y un pez de colores, si me sentía de animo.
Tus besos siempre supieron a ron, creo que eso era parte de tu encanto. Debajo de una palmera, durmiendo en un paño, con el sol de bombillo; me dijiste una mañana que te ibas. Yo no respondi, no tenia nada que agregar. -Esos turistas que siempre quieren otra temporada en un lugar aún más exótico. Me hablaste, que había otra. Otra playa, una con derechas e izquierdas perfectas. Donde el agua era turquesa y las arenas plateadas. Con los mejores atardeceres del mundo, donde el sol parecía un helado de naranja-piña derretido. Y yo con esa ganas de interrumpirte, para decirte: te felicito. Aunque en realidad a mi, todo eso no me importa. Finji oírte, por eso cuando terminaste de hablar, no entendí la pregunta. Te quedaste esperando mi respuesta. Qué? dije sin entender. -Quieres que me vaya contigo?. Pues yo nunca había visto un atardecer naranja-piña ni conocía Tamarindo. Esperaba que no fueran las piñas coladas hablando por vos. Aunque solo habíamos tomado café y eran las 9 am. Y yo solo atine a decirte, después de quitarme lo que me quedaba del caparazón de cuzuco y animarme a correr esta ola contigo. Y Cuando nos vamos?

…Pero que me quedes tu
Y me quede tu abrazo
Y el beso que inventas cada día
Y que me quede aquí
Despues del ocaso
Para siempre tu melancolía.


Zorrita

Junio 30th, 2011

Yo me enamore de Manuel y no crei que el amor pudiera ser diferente. Era eso, esperar a vernos, con cualquier excusa. Sin mucha prisa, que me tomara la mano en la fila del cine y un beso dormilón de buenas noches en mi almohada. Me encariñe a sus brazos, a sus silencios y sus puntos suspensivos. Aunque me asustaba su silencio de días. Cuando nunca nada parecía molestarle, hasta que tiraba un par de piedras filosas. Sus excesos y carencias me parecían encantadoras, ahora apenas puedo soportarlo. Pero al final de todo, somos nosotros, con tantos planes inconclusos y con el futuro a la vuelta de la esquina. Lo amo, tengo que amarlo cada vez que interpreto sus silencios y concluyo sus frases.
En cambio Andrés es maravillosamente diferente. Sensible y directo, puedo hablar con el de teatro como de politica. Con el puedo ser yo, sin ningun filtro y con poquito maquillaje. Hablamos hasta cansarnos, me gusta oir sus argumentos, su voz pausada y segura. Odiamos el reloj despertador. Podemos rodar por la cama toda la noche, aunque en la mañana me ruegue para que no vaya a trabajar. Cocina rico y lava bien los platos. No tiene un plan B, vive un dia a la vez y el futuro lo pinta cada día, si es que tiene ganas. Tiene los dedos llenos de pintura y resina, es el encanto de ser un rebelde sin causa. Pero vuela tan alto, que dudo que toque el suelo. Lo amo porque es fácil soñar con Andrés, hasta parecemos chiquillos de escuela que dibujan corazones en cuadernos
Yo no puedo escoger. Son como el día y la noche. Quien puede escoger si esta la posibilidad remota de que nadie se de cuenta. Si soy lo suficientemente precavida y todo calza, nadie lo sabrá. Últimamente las reuniones se vuelven mas largas, tanto asi que el se da cuenta que llego porque me ve al dia siguiente. Lo peor es que me voy a quedar sin santo y sin limosna. Todo lo que quiero es tomar la decisión correcta. Aunque últimamente no quiero ni pensar, solo rodar por la cama de Andrés y dormir plácidamente con Manuel. Mientras beso a uno, tengo la necesidad estilo síndrome de abstinencia del otro. Mis promesas no valen nada. Atrapada en el medio, sin posibilidad de escoger. Me siento como una completa zorra ( pero eso si, una muy enamorada…)


un árbol (genealógico)

Mayo 28th, 2011

Con el pasó de los años, la vieja se ha suavizado como un bizcocho dulce. Ya no es la misma, por dicha . El peso de los años le ha blanqueado el pelo y le ha aligerado el carácter. Pero el olvidó ha sido la mejor medicina de todas. No reconoce el montón de niños que le dicen abuela ni la muchacha que lee el periódico y la arropa antes de dormir. Se parece a Nora, piensa cada vez que la ve. Es un mundo tan paralelo con horario de comida y pastillas de colores. Yo te conozco, le dice. No se tú nombre, pero me recuerdas a mi Nora. Con un dejó de nostalgia porque ya no hay nadie que conozca, ya sus piernas no la llevan a ningún lado y sus ojos apenas sí distinguen algo. Aveces toma el periódico, lo pone en sus regazos y lo mira, como sí lo pudiera leer sin lentes. La muerte es una conocida que llega dos veces por semana a rezar el rosario. Tiene vagos recuerdos, aveces cree que se caso con Roberto. Aunque hace más de 50 años que lo conoció. Ella pregunta por el, como sí hubiera sido ayer que eran novios. No tiene fecha exacta ni aproximada de nada. No recuerda su cumpleaños ni su aniversario. Sólo tiene presente a Nora en la primera comunión, con el pelo crespo en trenza y unas flores que el sol marchito. Llama a Nora, que está acostada sobre la sala pintando con crayolas. Tiene el mismo pelo crespo y unas pecas que no podría ver ni con una lupa.
Nora la mira desde la cocina. Se asoma y sonríe al verla con el periódico. Hace días que la vieja sólo lloraba en la ventana. No se acuerda porque, pero hoy hace 4 años que se murió papá. Alejandrina le pinta un árbol a su abuela para que se seque las lágrimas. Es un árbol de papel, le dice a su madre. Alejandrina la pasa bien con ella, aunque haga tanta preguntas. Aveces ella pregunta por abuelo Roberto. Quiere que la venga a ver. Quiere volver a su casa y le preocupa los frijoles. Alejandrina, que acaba de leer la cenicienta, le cuenta para calmarla como vivieron por siempre felices. La vieja sonríe, le contara a Roberto cuando venga por ella. Ya no extraña sus amigos muertos, ni la música de Gardel, o las cartas de amor que hace años dejaron de llegar. La vida es un valle de lágrimas, le dice a la niña que pinta. No importa abuela, por eso es un árbol de papel para que las seque todas. Y de quién sos? – abu, soy de Nora. Ah y Como te llamas? Pregunta por vez millonesima la vieja. Alejandrina, como tu abuelita. responde la crespa pecosa sin levantar la mirada…
    Archivos