Audifono

febrero 20th, 2013
Quiero. Si quiero que te quedes conmigo. Por creo que por primera vez se de que lado voy. Yo izquierda y tu derecha, como deberian ser las cosas. Por que mil veces he estado en el lugar equivocado para reconocer que al menos por este momento las cosas calzan.  Como los audifonos que se enamoran y se encajan en las orejas, para susurrar melodias dulces. Quisiera ser audífono. Para estar abrazado a tu cuello y recorrer con mi piel de plástico tu pecho. Quiero que te quedes conmigo todo el tiempo que quieras, aunque sea por algun enredo cósmico. No quiero tener que guardarte en mi memoria y que seas una historia en sepia. Abrazo la incertidumbre de no tener otra seguridad más que oir tu corazón. Suena como tambores africanos cada vez que es mi almohada. A mi las palabras se me quedan cortas, prefiero las melodías. Entonces te hago poemas con claves de sol y uso el DO RE MI a mi conveniencia. Tu no entiendes y yo menos. Esta vez mi racionalidad se quedo en el otro par de jeans. No importa el desenlace, no es un gasto de energia compartir contigo mi tiempo. Entonces como si fuera el mundo nuestra pista de baile, mi corazón habla con el tuyo ensayando como una banda de rock. Tanto escandalo solo se escucha si guardamos silencio. Se apaga el pensamiento del mañana y solo tengo una oportunidad de bailar. Mis torpes pies no hace otra cosa más que moverse para intentar seguir el ritmo mientras una sonrisa de bruta me invade. Los cachete se ponen colorados y antes de lo esperado, tus labios se encuentran con los míos. Yo izquierda y tu derecha piensa la chica cuando despues de hacer el amor escuchan algun disco. No dicen ni pio, solo escuchan la música con una sonrisa de oreja a oreja…

Tirar*

febrero 11th, 2013
Sabemos en que terminan esos besos en el cuello y tardes de películas sin palomitas. Aunque no parezca a simple vista, tienes que prestar atención al concierto de tambores que resuenan en mi pecho cada vez que nos vemos. Me encanta cuando estoy contigo, sin tener que filtrar ni pretender. No me aburro y en verdad me gusta por primera vez sentirme fragil como una copa de cristal en tus dedos. Aunque carezco completamente la cualidad de ser sutil y poco a poco me entrego sin medir consecuencias. Y al mismo tiempo me he mal acostumbrado a irme antes del desayuno. Postal repetida no completa álbum.
Todo marcha lento, como un caracol con andadera. Y asi tienen que ser las cosas, aunque los vientos abran las velas y los destinos sean opuestos. Yo quiero extender las alas y correr tan lejos como pueda. Quiero maletas con rodines y amores de verano, arena en los pies. Ahorita lo único que hay es una ecuación abierta con varias incógnitas y la seguridad de cual opción no puede ser respuesta. Mientras asumo e intento leer entre lineas, solo estoy segura que los ríos no se devuelven. Vamos a tirar como dos tontos que se sueltan de las manos para buscar nuevos tontos. Me voy lejos y no es negociable. Y al mismo tiempo quiero quedarme y ver que pasa. Mientras ruedo por la cama y compro tiquetes de avión imaginarios, escribo bocetos demasiados aburridos para mi gusto. Entonces, no importa lo que lleve en la maleta, se que no hay espacio para algo incompleto. –Mientras dure, es mejor que para siempre– 
 ¿Porqué estás aquí sí puedes irte a cualquier otro lugar? 


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