Mar

febrero 27th, 2013
Algunos días creo que no voy a poder escapar de tu red. Como un pescado que se siente muy a gusto con un anzuelo en la boca. Y es que quien puede entender tu encanto a ciencia cierta, si aún para mi, es cualquier cosa menos sencillo entender tus inesperados cambios de humor.
Me encanta tus besos salados. Como siempre pareces ocupado, vienes y vas mil veces. Tan constante como el sol. Subes y bajas con la misma determinación. En todo el trayecto juegas conmigo como un delfín con una boya. Y yo, solo quiero quedarme acá. Contigo recorriendome como un velero. Subes por mis dedos hasta llegar a mis piernas, quieres pasar con cuidado el remolino de mi ombligo y bordear las montañas pequeñas de mis senos. Entonces nadamos por el mar. Me siento tan libre y tan atrapada, como un marlin negro que corre varios kilometro con el anzuelo sin saberlo. En la libertad de no esperar nada más que una noche, es bella la incertidumbre de tu amor. Me consuela saber que no guardo nada, que esta red no es más que aire y se cae al suelo cuando yo quiera. Solo se que no quiero hacerte daño y que me es indiferente completamente quien marca el paso y quien sigue. No somos merengue ni salsa. Tan solo una posibilidad, mientras nuestras pestañas parecen abanicos españoles, tanta torpeza me parece ternura pura. Mientras tanto el mar nos guarda el secreto y la luna la promesa. Vamos a ver cuanto nos dura el juego le dice a su marinero antes de darle un beso de despedida.

Amore Amor (Como conoci a Rebeca)

enero 17th, 2010


Tu amor es algún medicamento placebo con sabor a tictac de naranja. El orden no afecta el resultado, mas si yo tan solo hubiera tenido la conclusión que me ha quedado en la mesa, como una servilleta mojada; hubiera deseado conocerte en otro mundo, esa es la base de todo. Yo me siento dichoso de tenerte, al menos en mi mesa esta noche. A nadie te pareces, desde que yo te conozco.
Enciendes un cigarro, mientras yo pido dos cervezas más. El humo gris se pierde en el smog de San José, igual como se pierden todas las palabras que quiero decirte y no parecen apropiadas.

Es muy temprano para levantarse y tarde para el dormir. Esta noche me gaste todo el pago en ti, como siempre pasa las quincenas. Y yo quiero rescatarte, aunque tu digas que eres una empresaria de tu cuerpo. Me gusta verte como hoy, que no te maquillaste dramaticamente, no tienes una peluca y puedo llamarte Rebeca, en lugar de Shantalla. Tienes los aretes del mes pasados puestos y yo estoy seguro que tienes las orejas mas bellas del mundo.

No entiendo como los demás no lo ven, cuando pasan sin notarte siquiera. Con cuanta gente te acuestas, sin saber que eres la mujer mas completa; cuanta gente te insulta, sin entender la magnitud de tu corazón. A nadie te pareces desde que yo te amo. Cuanta personas ven el caparazón y no tu esencia de eucalipto que se expande por la calle. Esta noche somos como los demás.
Hablamos, reímos y nos besamos. Yo te propongo que vivas conmigo, como siempre pasa cuando estoy borracho y tu no dices nada; únicamente miras el reloj. Te tienes que ir; igual te pido que te quedes.Tu me das un beso de despedida, uno de novia y no de puta. Quemo el ultimo cartucho; cuando te pregunto, si queres ser mi novia. Dices que si y me haces el hombre mas feliz del mundo.

Los buenos amantes (Los dias malos siempre vuelven)

noviembre 18th, 2009


Los buenos amantes nunca piensan en la despedida… únicamente tienen el ahora y si hacen planes es como el cielo hace nubes sin quererlo. Y yo entiendo que después de todo siempre estará la soledad, la que nunca se ha ido, pero se ha alejado tan solo un poco cuando tú estás conmigo. Y los días malos nunca se van, siempre regresan. Tantos días buenos seguidos me han hecho creer que esta vez es diferente. Mientras leo tus señales e interpreto tus deseos, el positivismo me ha quebrado en dos. Ya no es suficiente estar contigo sin pensar en la despedida que se augura.
Se que lo que yo quisiera y las opciones disponibles, poco son importantes. Si únicamente es una espiral, que va cayendo como un pájaro herido; aun no se haya tocado por el momento el suelo. Mas no deja de ser humor negro, que aun a estas alturas este pájaro no sepa volar libre por el cielo. Y entre mas quisiera que funcione más rápido se cae todo al suelo. Entre mas cómoda quisiera estar más atrapada me siento y cada vez voy mas presionando las cosas, como si pudiera prevenir que los días malos regresen y nazcan de nuevo así como nubes grises en el cielo.
Y yo no quiero pensar en la despedida, mas lo hago. No quiero seguir volando bajo para evitar caídas y lo hago… pero por encima de todo no quiero preferir a la soledad que me espera desde la puerta, mientras intento darte algunos motivos que te hagan quedarte un rato mas. Y yo se que ya vas de salida, disimulare al menos eso lo hare, y te diré hasta luego. Mientras la soledad regresa, nuevamente con los días malos y los pies siempre sobre la tierra.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Benedetti

Rie, cuando estes triste… llorar es muy facil

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