Semilla de Naranja

Julio 11th, 2012

Parece un día típico de estación seca. Hay tantas hojas secas que el suelo es una alfombra mientras los árboles se asolean topless. El sol esta cayendo y se vuelve el atardecer más nostálgico del mundo, me miras sin decir palabra. Quizás porque no hay ninguna que pueda hacerme cambiar de idea. Y lo repaso mil veces, tantas vueltas me marean. Por eso no pienso en nada, solo en el sol que me parece una naranja madura. Se esta derritiendo el hielo en nuestros vasos, como testigos silenciosos de que entre nosotros todo se esta acabando, hasta el frío.
Entre las nubes grises se va abriendo camino el sol, como una bola de ping pong. Siempre llega al mismo punto. No puede quedarse más y no quiero irse. Asi como yo. Ahorita mismo me gustaria que me interrumpieras con un beso robado y que solo eso fuera suficiente para dar marcha atrás. No me importaría, solo los ríos no se devuelven. Volver a esa comodidad de domingo en la tarde. Pero las cosas están más claras que el día. No puedo quedarme, este atardecer no esta acabando solo con el día mas nostálgico de febrero, esta iluminando lo que era tan evidente y nunca quisimos ver. Debe ser tan falso decir que esta vez es la definitiva, cuando todos los sueños están naciendo como tortugas baulas en la arena. Yo tome unas cuantas y las puse en mis bolsillos. Quiero que lleguen al mar, que nazcan las amapolas y que salgan miles de sandias. Yo te dejo ir, sabiendo que nunca fuiste nada mío. No fue más que una temporada, un verano o un invierno, revuelto con arcoiris y rayeria. Si teníamos algo que decir, el silencio se lo comió a mordiscos, como si fuera una galleta de chocochip. Antes de levantarme, sacudir la falda de migajas de silencio  y caminar derecho sin mirar atrás,  dejo tu recuerdo en la arena.  Entonces antes de que se acabe el sol y salgan las estrellas, entiendo de nuevo, que no eras tú ni era yo…  solo que ahora era más que evidente que nunca calzamos como medias naranjas.
Quiero proponerte algo distinto: vamos a encontrarnos a mitad de camino, yo voy a salir a buscarte

Del Bosque

Junio 29th, 2012
Ella siente que algo le hace falta. Quizas unas vacaciones lejos de la bestia de concretos que escupe sus huesos cada vez que puede. Reserva un fin de semana, va sola porque es la única manera de pensar claro. Apenas deja las maletas en el living, sale con sus zapatos deportivos con la convicción de correr, caminar y descubrir ese bosque tropical lluvioso.
Camina por un senderito lleno de hojas secas por encima y húmedas  abajo que de alguna forman hacen un alfombra de bosque que se abre como un tapete enrollado cuesta abajo. Las madera de las gradas ha ido sediendo como una amapola podrida. Por eso, las baja con cuidado, al igual que baja las escaleras en una fiesta elegante si va con tacones. La humedad se ha comido la madera sana y tan solo han quedado laberintos de gusanos hambrientos. Tanta lluvia pudre, tanta tristeza también. La vegetación sube por los troncos de los arboles en enredadera, abrazandolos para comerselos de apoco. Ella es una flor de esas extrañas que caminan descalzas por el naciente de agua. Desde hace poco que aconstumbra correr, en cualquier caso eso piensa ella que hace, aunque su paso se vuelva lento en algunos tramos empinados.  Antes le gustaba correr por el asfalto, donde solo se escucharan los pasos sordos de la goma chocando con la superficie, eso era antes y no ahora.
Encontro el senderito de pura casualidad y es una metafora perfecta que dice todo lo que esta pasando. La naturaleza verde que revive con fuerza despues de botar arboles como si se tratara de fichas de domino. Los senderos vivos que se reusan a dejar de crecer, por eso en cuanto pueden tiran ramas, lianas y hojas tropicales. Las mariposas se posan en las espinas, solo para abrir sus alas azules. Es aquella naturaleza verde, que le sube por los tobillos como hormigas negras con sombreros de hojas, mejor que cualquier calmante. Debajo de las sombra de los arboles que llegan a las nubes y de los pajaros que bajan a saludar por amabilidad, camina por el senderito. No era el camino que tenia pensado, como le suelen pasar a todas las flores danzarinas que conozco. 
El verde la impregno como veneno mortal. No puede volver al cemento, no puede caminar otro sendero. No le gusta las personas, solo los arboles. No disfruta de las pantallas táctiles, prefiera ver una naciente de agua. Era tan solo una caminata, pero ella se enamoro y solo quiso seguir caminando… ahora era del bosque.

Pata de Rana

Junio 20th, 2012
Estoy tan cansada de tener el mundo en mis hombros. No soy fuerte, soy una pajilla que se dobla con verla. Pero tengo que olvidarlo y seguir. Voy taconeando por ahi, de una reunión a otra. Mientras intento mantener un poco más el equilibrio para que nada se caiga al suelo. Solo tengo que aguantar un poco, esperar a que llegue alguien a prestarme ayuda con el monton de cajas que se amontonan en mis manos, mientras con la punta del pie sostengo la puerta. Solo tengo que sonreir,  y hacerla creible porque ponerse a llorar es muy facil. Es algo de todos los dias, ponerme las pilas nuevas y luchar hasta caer agotada en la almohada. Y lo hago, aunque al final no signifique nada y sea solo otra hormiga cansada  del hormiguero. Lo hago, porque aunque te hayas llevado muchas cosas; la determinación no me la quitas ni con cloro ni con jabón azul. Yo voy a demostrarte que puedo hacerlo. Aunque me parta el lomo, y me toque tomar cada vez más responsabilidad paulatinamente. Es raro decirlo, pero lo más facil de luchar a brazo partido es demostrarte a vos, mi valor.  
No soy mujer para ti, pero siempre me conforme con poco. Bastaba que lo sintieras, para que yo lo dejara pasar. Ahora eso no me importa, tengo otras mariposas azules en la cabeza.  Pero por sobre todo, me esfuerzo y lo hago porque puedo y para muy pronto hacer lo que quiero.Ahorita nada más deseo sumergirme al fondo del mar y ver a los submarinos pasar. No tener zapatos ni tacones, unicamente patas de rana para nadar más rico. Nadar de arrecife a arrecife y llorar lagrimas dulces de felicidad. -Dios me esta probando-, digo cada vez que miro el salvapantallas con algun destino paradisiaco. Las palmeras me saludas, las olas hawaianas se abren y los delfines saltan formando un corazón. Sonrio, porque se que afuera de estas cuatro paredes grises, hay un mar inmenso casi o tanto como mi determinación de irme de San Jose  y vivir por siempre jamás en la orilla.

El laberinto del Pollo

Marzo 21st, 2012

Cada vez me gustan menos los fines de semana. Quizás es porque últimamente pasamos más tiempo juntos y tenga que usar mis técnicas tan ingenuas de disimular que no me bajas ni con aceite. Pero quien puede decir, que aunque como hombre me resultes aburrido y como pareja tengas la personalidad de una zanahoria; como papa postizo has sacado casta. Por eso es que aunque estés lejos de llenarme, al menos eres la apuesta más segura que hay. He permitido que pase el tiempo porque quizás si pasa el tiempo suficiente, me logre enamorar de vos. Aunque sea darte la mitad de lo que me has dado en todo este tiempo. Sin embargo mi resignación se hace evidente, cuando me aburro hasta el cansancio de intentarlo. De hacerme la dormida para no tener que tener que aguantarte. Es más fácil aguantar la respiración que escucharte hablar por horas. Sin necesidad de respuesta, nada más tomas todas las palabras. Cuando alguna vez intento responderte, se pierde en el torbellino de palabras que chocan en mi oído. Cada vez que vamos a coger tengo dolor de cabeza y aunque mis dotes actorales son de aficionada, creo que ni siquiera me importa que sepas que finjo todo cuando lo hacemos. Porque nada más no te quiero. No le tengo paciencia, no me apetecen sus besos y no me interesa sus llamadas ni mensajes. Eso es lo que me da mi vueltas en la cabeza, el maldito punto de comparación. Porque después de estar en verdad enamorada, es una sátira de premio de consolación estar atada a Augusto en esa extraña relación. Y cuando por fin me decido, después de no cerrar los ojos a la par suya y escoger hacerle caso a cada célula de mi cuerpo. Sale a la luz su única bondad, es un amor con mis hijos. Digo en voz alta, cuando los veo jugar en el parque – una por otra- y así es como vuelvo a la normalidad. Con la dosis justa de realidad, en saber que todos somos igual de (in)felices y que quizás, solo quizás el amor por mis niños es mil veces más grande que todo lo demás.

Complicado

Marzo 19th, 2012

Me miras con esos ojos aceitunas desde el borde de la cama. Aunque te conoces mi cuerpo de memoria, siempre me ves con un dejo de curiosidad mientras me visto, como suele pasar muy deprisa. Tu en cambio eres lento y perezoso, apenas si lo haces porque ya se termina la hora de almuerzo. Mientras me maquillo de nuevo, en el baño del hotel y sin brassier frente al espejo y sosteniendo con la boca el lápiz negro; me haces esas preguntas que no se deberían hacer. No justo después de coger. Como pasa desde siempre, tenés esa habilidad de enredarme con solo una frase. Y sigue pasando, aunque nos hemos dejado mil veces y regresado unas mil más. Y yo no te respondo, es más fácil seguir maquillándome y hacerme la desentendida. Me hago un moño y me abotono la camisa, me acomodas el cuello y aquí no ha pasado nada. La realidad es que para estar contigo así son las condiciones. Y aunque lo tenga prohibido siquiera mencionarlo en voz alta, yo si tengo la respuesta para esa pregunta. Porque también me la hago, los otros días de la semana, cada vez que me lavo los dientes o cuando me levanto a la par de Federico. Porque todo es tan complicado? porque la única manera de que esos ojos aceitunas me vean desnuda es tan solo una hora los viernes. Porque no soy capaz de dejar la estabilidad de lo conocido y me aventuro descalza a correr contigo, como si eso fuera una opción. Todo es tan complicado, quisiera que fuera sencillo. Porque al final del día, termino despierta mirando por la ventana pensando en quizás nunca tendremos un final feliz, solo un relato corto de esos incompletos y abiertos que se escriben en los cuartos de hoteles baratos los viernes por las tardes. Cuando casualmente dejamos el teléfono en la oficina, para regresar con una sonrisa tonta y la camisa bien abotonada.

Niño Hombre

Febrero 21st, 2012
El amor se esfumaba como el cigarro a punto de morir en el cenicero. Nunca fumo por gusto, siempre era por esa necesidad de morirse un poquito, siete minutos dicen las revistas, cada vez que fuma. Esta tan perdido, aunque parezca un hombre no es más que un niño. Si alguien le pregunta razones, y su estado de sobriedad le permite mostrarse coherente dirá que la extraña y que la ama. Aunque eso sea tan solo la punta de un iceberg muy grande. Ahora no siente, ni ama. Solo destruye, porque no sabe que hacer con tanta tristeza. Ese nudo en la garganta le provocan ganas necias de llorar. Pero como los hombres no lloran, solo tragan guaro entonces se aguanta. Dice que esta enamorado justo ahora que no hay vuelta atrás. Claro no es la primera vez que le parten el corazón, por lo cual la manera más aceptada y única de lidiar con esa tristeza revuelta con nauseas es salir todas las noches. Porque quiere cambiarlo todo con buenas intensiones, borrar lo que paso para seguir así con ella. Como no puede arreglarlo, tan  solo lo empeora.
Ella no lo puede esperar por siempre. También esta cansada de falsas promesas y una cadena seguidilla de errores . Antes de lo que se imagina se va. Deja sus cosas en una caja y se marcha lejos. Era tan toxico y dañino que ya no podían ni respirar el mismo aire . No  es un final feliz, al menos no por el momento. Esta tan jodido que no puede salir aunque quiera. Entre las cosas que dejo atrás, están esos discos de regalo la navidad. Enciende otro cigarro y abre otra cerveza. Los discos, dice murmurando mientras lo que parecen ser pesadas lagrimas de sal corren por sus mejillas. Va a sobrevivir, yo se que si. Pero quizás mientras su ego se recupera y su corazón se sana, es un niño con cara de hombre.

Yo no estoy loco

Diciembre 15th, 2011

El olor del café chorreado bailaba por todo el departamento. Pocas veces hacia café. Si lo tomaba era por puro y llano placer. Mario odiaba la mancha del café en los manteles. Pero hoy había un termo lleno de café para ella sola. Tantas cosas detesta, que casi que hay que hacer una lista de condiciones y leyes des proporcionales a cualquier lógica que se tienen que cumplir a cabalidad. Desde que Mario empezo a leer las revistas de salud se prohibieron muchas cosas. Entre ellas el café en ayunas. Cada estudio que respaldaba sus disparatabas teorías, lo recortaba y lo pegaba con un iman en la refri. Lo cual le daba ese aire de desorden de oficina. Hasta se tomaba la molestia de recalcar con fosforecente los datos, como si no pudiera leerlo completo. -Se levanto feliz, se sentia como un sabado, aunque fuera martes. Había servido la mesa; dos tazas y un bollito de pan con mantequilla, huevos con tocienta, y salchichas fritas.

Pero que importa, hizo café y si  no quiere servirse pues va a tener que olerlo al menos. Porque ya tres meses sin cafe, es mucho. -Solo se portaba así, cuando Mario se iba de viaje. Entonces sola, se devoraba varias tazas de café, abria un paquete de galletas de chocolate con coco. Se las comia de tres en tres. Para terminar se fumaba un cigarro en el balcón, descalza y en pleno sol de 11. Un completo disparate si la encontrará Mario así. Comia carne, era solo vegetariana para complacerlo. Olvidaba esas teorías de yoga y vida sana, para comer tacos y tomar coca cola de la regular. Era una falsa, porque toma café como una colombiana. Pero son sus dietas, sus limites tan estrictos y su comportamiento casi al borde de obsesivo compulsivo lo que empaña su manera de ser- excusas de mujer enamorada- . Que importa si hay que cerrar el pan con cinta y no con nudo. O si la ropa se ordena por colores y nunca por telas. No es de interés el orden alfabético ni quitarse los zapatos sucios solo en el baño.- Mario esta loco, piensa mientras recoje las chingas del balcón, bota cualquier vestigio de carne de la refri y dobla la ropa de la secadora.- por colores, eso sí.

Sirenas

Noviembre 3rd, 2011
El tiempo choca una y otra vez, hasta chuparse toda la arena. A Sofia le gusta el mar desde siempre. Desde la punta de sus dedos, con solo tocar el agua salada nace una corriente de agua fria. Sigue siendo la misma sirena por dentro, aunque ya 33 son todo un ramo de abriles. Las responsabilidades han crecido como espuma. Desde que tiene el cuidado absoluto de ella. Ahora sus dotes maternales han salido, como mariposas amarillas. El mundo transcurre entre pastillas amargas y un horario estricto de morfina. Entre discos de Jazz y conversaciones tan largas como un año, aprendió a inyectar y a cocinar sopa- años luz de ser tan rica como las que le daba su abuela . Se han invertido los papeles, y como no hacerlo con todo el amor, si todavía recuerda cuando le cocinaba arepas con coco o la llevaba a la playa los domingo.- Pero eso, si Sofia cuidado entra que la revuelcan. Mójese solo los tobillos.- la sentenciaba desde que llegaban. No hacia caso, se metía corriendo hasta las rodillas, se llenaba de arena y nadaba en el fondo, como un pez encayado. Es ese pacto de tiempo, que tienen las dos Sofias, la vieja y la nueva. Felices como arepas de coco para desayunar  Cercanas y opuestas, como el cielo y la tierra, que solo lo separa distancia.
 El amor que siente por su abuelita es un río dentro del mar, uno que forma espirales y huecos, que recorre el fondo como un pez y nada feliz como una mantaraya. Ya no van a la playa, la enfermedad no les permite mas que una habitación de hospital en la casa. Pero hablan a diario del mar, las dos sirenas, las dos Sofias. La vieja y la nueva, corrientes de agua fría iguales salen de la punta de sus dedos cada vez que entran al mar.

Destornillador

Octubre 27th, 2011

Muchas veces he vuelto a esa playa. Se que ahora es diferente, que ya no soy una niña indefensa y que ahora el unico adulto que me cuida soy yo. Camino por la orilla, por la espuma en los tobillos. El mar no dice nada, porque sabe que le estoy dando miles de vueltas en mi cabeza. Porque me dejaste, porque te olvidaste de mi. Despues de aquel viaje a la playa, solo quedo una foto desteñida, varias promesas en la mesa de noche y un paquete vacio de cigarros entre los sillones. Pero vos lo prometiste, esta vez es la ultima le dijiste a mami. Claro, parecia buena voluntad, volvia papi, ibamos a conocer la playa, justo antes de irnos fuimos a comprar el diario. Es que ahora le iba bien. Hasta en carro fuimos a la playa. Por fin, algo hiciste papi, jugaste la lotería y ganaste el premio mayor.

Pero, despues de una botella vacía volvio el mismo de siempre. Siempre con tu charlataneria, luciendote, pegandonos hasta que llorabamos. Yo nunca te di gusto y preferi aguantarme las ganas de llorar. Es que yo soy malcriada, porque soy igualita a ti.
El berrinche empezo porque tenias que manejar, pero vos querias tomar vodka con jugo de naranja. Mami te hacia tragos de solo jugo y cuando te diste cuenta te enojaste con todos. Salio a relucir la clase de persona que eras. El porque mami te habia echado de la casa como un perro se volvio evidente. En un una rabieta de esas, que te dan apenas de emborrachas, agarraste las llaves. Y nos dejaste a mi y a mami botadas. Yo no te di el gusto de llorar, aunque ya hubiera pasado el atardecer y la playa se volviera una mancha oscura. Debajo de algun poste de luz, mami llamo a los abuelos. Lloro tanto, que de alguna manera lloro por mi. Porque yo, aun con el vestido de baño puesto, maldecia la hora que llegamos a la playa. El momento exacto que regresaste, para dejarnos aqui, tan largo de la casa.
Mientras esperabamos que llegaran por nosotros, yo le pedi al mar que nunca más volviera papi a molestarnos. Mami no hablaba y se secaba las lagrimas con la pañoleta que llevaba puesta, yo estaba abrazada a sus regazos hablando con el mar. Antes de las 8, ya habian llegado por nosotras. -Hubo un accidente en el Aguacate, por eso duramos en llegar. Mami se puso palida, seguro penso en papi, en el berrinche, en las vueltas empinadas, en el vodka, en los frenos gastados y lo mal conductor que era. Yo, por mi parte no me quise ilusionar y fue necesario ver la grua remolcando el ford 77 rojo para saber que el mar, siempre cumple los deseos.

Roja

Octubre 18th, 2011
Lo que se hereda no se hurta. Aunque quien quisiera robarse estas pecas; pensaba la chica, con resignación cada vez que se volvían manchas. Con el mínimo roce del sol, su piel se volvía roja como una manzana. Era una peliroja en un mundo de rubias y castañas. Quizás eso fue lo único que le heredo su padre. Ser la imagen viva de su recuerdo. Al punto que poca gente sabe a ciencia cierta su nombre. Solo perdura su apellidos- es que todos son una cría de sapos.-
Debajo de su ondulada melena, enredos rojos amarrados con doble nudo. Se esconde como una chiquilla, leyendo libros románticos y uno que otro de detectives. Hace poco, para su cumpleaños 13, le regalaron un Agatha Christie. Navego por el Nilo resolviendo misterios. De cuando en cuando, se asoma para ver como esta el mundo. La chica de las pecas y los enredos, esta creciendo. Y cada vez, se parece más a su padre. Lo cual es una ironía, porque sabe más de Cervantes que de su viejo. Nunca lo ha conocido de verdad. Es un papa proveedor, un deposito cada mes, una llamada de cumpleaños, (que recordaba su secretaria como una nota más). Llamaba en un tono terriblemente formal, parecía más una venta por teléfono que un saludo de cumpleaños. No se intereso en saber más de él. Su madre rara vez lo menciono, lo había querido mucho. Aveces es mejor imaginar. Un día sera tan buena detective como Agatha Christie, encontrara esa historia maravillosa que solo las pelirojas encuentran y la publicara. Se ira lejos, para ser solo Mariana. Dejara la historia de sus pecas y enredos atrás. Por fin será un secreto ordinario, ser una hija ilegitima. Muy peliroja para su gusto.
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