Gustavo

agosto 11th, 2010


Te extraño,

como se extrañan las dias soleados en invierno; como se extraña la lluvia al mediodia. Como cuando vuelve nuestro comienzo, una y otra vez, como escaleras electricas que se repiten en el infinito. Y es que quien puede entenderlo, si solos estabamos tu y yo ahi. Te extraño, porque no llegamos a agosto. Porque nuestra gasolina se acabo antes del primer viaje, porque no cumplimos la fecha de vencimiento. Porque nunca te fuiste, aunque nos separe el río de la tragedia. Porque nada es lo mismo si no despiertas…


Te amo,
porque el flechazo se mantiene, aunque el blanco este en un sueño profundo. Aunque te hayas escapado como una golondrina partiendo el cielo con un antes y despues. Yo te amo como se aman las estrellas, como se aman las olas del mar. Sin prisa ni desconsuelo; como tienen que ser las cosas. Ya ni siquiera me doy cuenta de que lo hago, nada mas pasa. Como un amanecer recurrente o un atardecer sencillo, como cuando el sol se baña en el mar y hay millones de burbujas anaranjadas.

Pudiste haber sido como todos, no hacia falta tus superpoderes ni tu corazón azul; más los usaste y yo me deslumbre por completo. Fue una tarde a lo sumo, un viaje en bus, de no mas de 30 minutos, dos cafés negros sin azúcar, algunas promesas sueltas, sueños espolvoreados de azúcar y una conversación lo suficientemente buena como para mantenerse aun hoy intacta. Unos buenos discos, algun par de conciertos.

Como siempre amor mio, sigues siendo tú; a pesar de la tragedia, de celebrar tu cumpleaños mientras tu duermes profundamente. No tengo paz en esta tristeza infinita, solo la certeza de que regresaras para esta vez durar eternamente.
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor
Gustavo A.B.

Tonto

agosto 9th, 2010




Quisira que tu pelo oliera a mata-cucarachas y que tu piel se sintiera como un cactus seco. Que tu corazón fuera tan amplio como una caja de fosforos. Para no extrañarte nunca. Ni ahora ni despues, mucho menos por la mañana. Cuando todo era vainilla con manzana. Tu piel la recuerdo tan suave, como si la maldad se sintiera seda. Y yo me sentia como un tonto, tan enamorado de ti y de todo lo que representaba cada día que soñaba contigo. Porque aunque nunca te tuve siempre te quise. Como si verte a diaria fuera desearte y conocerte de lejos fuera relativo a amarte.

Ojala pudiera recuperar los dias grises para mi, seria una batalla ganada no oir tu nombre sin suspirar o dejar de amargarme con los finales felices. Lograr sostener una conversación sobre aquel verano sin que salgas a relucir. Porque desgraciadamente tus besos eran de zarza, en lugar de veneno. Tus palabras se sentian tan reales, como si fuera cierto cada observación tuya. Solo tu podias contradecir mi racionalidad tan facil como decirlo, o calmar cualquier inconveniente con una sonrisa. Porque era tu y tu encanto. Contra mi y mi imaginación.
Uno no se enamora por ciego, se enamora por tonto. Porque se sabe que en el fondo, la despedida esta incluida, el fracaso esta pronosticado. Por eso es bello, al ser efimero. Por eso me duele tanto, porque se acabo antes de empezar. Por ser tan dulce el veneno y nunca poder probarlo. Por eso nunca te tuve, para creerte diferente. Por eso te idealice, porque me gustaba la idea de amarte.

Yo solo quisiera acabar con esta maldita idea de serte fiel. De besar el piso por el que caminas, de escribir hasta en una servilleta lo que te voy a decir si regresas. Porque yo sé, que tu pelo al final de cuentas no huele a mata-cucarachas, que tu corazón es tan bello como el mar, que tu piel es como arcilla en mis manos, que tu sangre es la tinta más roja y que aunque pasen meses sin saber de ti, puedo sobrevivir creyendo que te espero, atrapado en una fidelidad inexistente, tan elastica como el himen y tan de concreto como el asfalto. Puedo lograrlo con solo guardar fresco un verano en que recordabas mi nombre. Al menos yo si me enamore, como un tonto que no espera respuesta.

Hoy supe que regresabas; lo supe cuando cruzamos miradas en la puerta. Era humor negro. Tu y tu encanto de manzana y vainilla. Y yo, sin nada que decirte, atragantandome con un hola. El corazón a punto de salir, los recuerdos en la punta de los dedos y sintiendome, como el más tonto de los tontos por seguir enamorado de ti.

Para desvanecerse, alargando el despues
Trayectoria sin final
Distante placer, de una mirada
frente a otra esfumandose
Cerati
tenes que despertar… fuerza

Martes

mayo 21st, 2010

No tuviste ningun sintoma. Eran todos los dias martes en la mañana desde hace tiempo. La novedad se habia quedado en una maceta y la estabilidad hacia juego con la sala. Los niños, la casa, nosotros. Todo marchaba a la mil maravillas. Yo te lo decia siempre; Puedo estar en mil cosas a la vez, pero contigo todo siempre habia sido importante. Desde que abria los ojos era asi, como si te hubiera llegado a conocer por dentro y no me quedara la mas minima duda de amarte. Me gustaria que me lo hubieras comentado alguna vez. Que me hablaras del vacio que te carcomia como herrumbre. Hubiera preferido al menos en esas cartas de puntos suspensivos que hablan lo que nadie dice de frente.

Y alguien me pregunta por vos; y yo siento como si estuvieras de viaje y pudiera responder : regresa la proxima semana de su viaje a Venezuela. Mas esta vez no hay viaje de negocios, ni besos de bienvenida en el aeropuerto. Esta vez no hay nada, ni siquiera en pie los lirios de los arreglos florales con tarjetas de pesame. Y vos te cansaste, nada mas fue eso. Hoy me preguntaron de que murio. Y yo respondi; porque quiso morirse. Es una lastima que estes muerto, porque aveces creo que te mataria de nuevo. Hoy volvio a ser martes y tu no estabas aqui para contarlo.

“La espera me agotó
no se nada de vos
dejaste tanto en mí
En llamas me acosté
y en un lento degradé
supe que te perdí”

Crimen

Esta noche soy tu Lucia!

abril 4th, 2010


Estar contigo y estar con alguien es tan diferente. Siempre ha sido asi. Gustavo ha tenido un millon de vitudes que nadie mas en todo la galaxia podria tener al mismo tiempo. Como si el tiempo se hubiera quedado en sus pestañas y su corazón hubiera ganado todas las guerras del mundo, sin saberlo. Aveces lo encuentro, siempre en alguien diferente. Y cuando lo veo en los ojos de el, entiendo que lo encontre de nuevo en todo el universo. No se cuanto tiempo se quedara esta vez. Algunos dias nada mas lo se. Otros se ha ido la ilusión tan pronto como espuma de jabón. Se ha gastado el amor y ni siquiera queda suficiente para otro dia mas. Entonces me vuelvo indiferente, porque ya no estas conmigo. Rompo corazones como conchas delgaditas. Y salgo en tu busqueda, hasta sentirme segura que encuentro a Gustavo o al menos algo de el en alguien. Siento ilang ilang en el aire, mariposas amarillas en el cielo y el latir de su corazón en las manos.

Yo se que es Gustavo. Entre todas las personas diferentes .Porque encontrarlo es soñar y con los otros es cerrar los ojos y hacerse el dormido. Es como pensar que las besos dulces son iguales a los besos de despedida Creer que las noches con estrellas se comparan con las que lluviosas. Punto de comparación, no existe. Es el dia y la noche.Porque cualquier puede tener mi cuerpo, porque ya mi corazón no esta disponible. Y por eso es un bueno estar con alguien que lo entienda. Y si no lo entiende entonces quiero alguien que no le importe. Puedo besar al desconocido. Igual ni siquiera mi nombre se aprenden. Hoy me llamo Lucia, me gusta ese nombre. Estoy en mi cama, pensando en Gustavo, deseando que esta noche el desconocido lo traiga de vuelta. Cuando enciendo un cigarro, por suerte el ultimo de la noche, el desconocido dice que si alguna vez me he enamorado. No me gustan las preguntas personales, mas le respondo la verdad, que si. – Y si quieres saber que puede enamorar a una puta como yo es simple, estoy enamorada de su escencia de menta e ilang ilang. El desconocido sonrie en la oscuridad, tal como lo haria el.


si alguna ves fui ave de paso
lo fui para enredarme ahi en tus brazos
si alguna ves fui bello y fui bueno
fue enrededo en tu cuello y en tus senos
si alguna ves fui sabio en amores
lo aprendi de tus labios cantores
si alguna ves ame si alguna dia despues de amar ame
fue por tu amor Lucia

Dorado

marzo 1st, 2010

Yo te conoci cuando la luna era redonda, el mar era calma y la noche era pura. Como si nuestro comienzo hubiera estado planeado por las estrellas fugaces que rayaban el cielo, como tiza a una pizarra negra. Y me senti comoda en tus brazos, con mas asiento que la arena y sin ningun testigo mas que las palmeras. Para mi desde ese dia y hasta el final de los tiempos seras mi pez dorado. El unico que nado conmigo contra la corriente, con el que sembre sueños en la orilla, el que me dio besos constantes y precisos como olas que chocan en las piedras.

Y yo supe que te irias algun dia. Como si el mar te llamara y tu irremediablemente regresaras con el. Yo disfrute de tus manos, tus besos y tus pestañas, te conoci como se conocen los peces transparentes. Mas el adios estaba en incluido en la despedida. Los besos tenian limite, los abrazos fecha de caducidad y el amor que iba a nacer como sandias rosadas, se quedo dormido.

Yo me voy a ir, te dije una noche. Y nunca le habia dicho adios a un pez dorado, ni siquiera sabia que tenia uno. Quisiera otra noche como la primera, quisiera repetir todo nuestro tiempo, que esta vez no tuvieramos ninguna reserva, que dejarmos de tomar previsiones para nuestros corazones previamente rotos. Mas no hay segundas oportunidades y aunque no sirva de nada escribirte en la arena lo hago, te quiero mi pez, aunque ya no sea importante; lo ha lavado el mar…

Relato V

julio 17th, 2009


Muchas veces había cruzado por esa puerta, pero ese domingo hubiera dado todo por no hacerlo. Siempre que repaso esa parte, creo que hubiera llamado antes, aun eso implicara un dia mas de decepcion. No hubiera tenido que ver sus caras, cuando llegue sin aviso, con tres cajas y el niño dormido.
Rodrigo no se quiso bajar del taxi, el iría inmediata mente a la oficina a arreglar los papeles. Todo la vida han guardado la llave de emergencia debajo de la macetera, como si a los ladrones no se les ocurriera buscar ahi. Las cajas las deje afuera, igual no se iban a llevar nada. Rodrigo apenas si se despidió, me dejo su saco por el frío y un beso de buenas noches.
Ya era algo tarde y creí que toparía con la suerte de que mis padres estuvieran profundamente dormidos, mas estaban viendo una película; con tan mala suerte que aun siendo las 10 pasaban la mejor película de todos los tiempo según mama, Casa Blanca. Abrí la puerta principal, despacio y en silencio; justo en los tiempo que salia de fiesta con Rodrigo. Solamente que ya no estaba borracha ni con los tacones puestos, maquillada y con una caja de cigarros vacios, no de ninguna manera.
Se sorprendieron cuando me escucharon entrar, parecía una indigente con el saco de Rodrigo, el niño dormido y una sombrilla cerrada.
Mi padres se levantaron inmediata mente del sillón. Papa tomo el niño y lo llevo a mi cuarto. Mientras mama puso agua a hervir, y sin preguntarme puso tres tazas en la mesa.
Yo quería contar alguna historia alterna, pero mis ojos hablaban mas de lo que yo podía y aunque quisiera mentir desde que soy madre, soy mejor hija por ende mis dotes de actriz las guarde únicamente para Rodrigo.
Para cuando las tres tazas se llenaron de te, mis ojos se llenaron de lágrimas. Ni siquiera hable y agradezco que esa noche nadie hubiera preguntado por Rodrigo ni por la casa y hasta se hubiera alegrado por la posible llegada de un nuevo nieto. Mientras buscaba alguna servilleta para limpiarme lo mojado de la cara, encontré en los bolsillos del saco, dos tiquetes a Venezuela de la semana pasada…
Pero con quien andaba de viaje Rodrigo? pensé mientras ordenaba la cocina; quizas ya lo sabia pero no esta lista para ver el principio del fin.

Continuara

Relato IV

julio 6th, 2009


Era domingo, el día que llegaste de Venezuela. Faltaba una semana para el tercer cumpleaños de nuestro hijo; pero yo me había adelantado y le iba a regalar un hermanito. Parecía que todo se estaba cayendo a pedazos, pero yo no podía esperar que llegara tu vuelo y tu vinieras por nosotros. Tuvieras suficiente para irnos a algún hotel, porque me dolía la espalda de dormir en el suelo.
Aun no entendía que había pasado, era como si siempre que estabas tu conmigo nos tocaba llevar el farrolito rojo.
Hasta hace un año, no teníamos la segundo hipoteca y las cuentas iban relativa mente en azul.La casa vacía, me recordó nuestro comienzo, cuando nos alcanzaba tu sueldo de músico para comer spaguettis con mantequilla y ajo, nuestro departamento era mas pequeño que mi cuarto. No teníamos ni television ni radio, únicamente una ventana con vista a alguna pared gris. Los sillones eran de diferentes colores y ofrecían una colección de quemaduras de cigarros. En lo que llamábamos sala había un cuadro que alguna vez pinte para ti. Cuando nació nuestro niño, no teníamos dinero para lujos y su primera noche durmió en una maleta abierta. Hasta el día de hoy recuerdo esa noche y sonrió, y era también domingo, quizás el mejor domingo.
Cuando finalmente llegaste, quería que fueras lo que nunca has podido ser, considerado.Ganaste poco, molestándote con el banco y llamaste a alguien a quien trataste de hijo de puta para arriba, pero yo sabia que todo era una actuación. Me pediste que recojieras las cosas, sin saber que las tres cajas que estaban en la puerta eran todo lo que quedaba.
Tu no tenias ni cara para hablarme, cuando nos quedamos en silencio. Yo te abrace como quien toma un salvavidas, te dije que no significaba nada, mudarnos con las cajas, dejar atrás la enredadera sin rosas, perder el carro y volver a comenzar. Que nosotros teníamos todo, porque teníamos amor. Pocas veces he podido mentirte así viéndote a los ojos; tu lo único que dijiste fue que llamara a mis padres. Íbamos a vivir con ellos un tiempo….

Continuara

Relato III

junio 28th, 2009


Yo creí saber de bebes, hasta que me convertí en mama. Poco a poco deje de saber de memoria las leyes ornamentales de derecho, para hacerme experta en señas, muecas, vomito de colores y comida blanda, pero siempre sin canela. Arruine todas y cada una de mis blusas porque mis tetas ahora eran una fuente de leche. Volví a jugar y reír, aprendí a dormir temprano y a decir siempre su nombre con cariño; aun ahora, no importa lo que diga o la discusión que enfrente nuestros carácter iguales, para mi su nombre es el mas dulce de todos.
Yo estaba feliz y me gustaba que trabajaras, así yo era la princesa de la casa que se quedaba mirando fabulas con el niño, para que apenas se durmiera tuviera que empezar a limpiar en su totalidad nuestra casa. Pero para ser un músico mediocre, resultaste ser excelente vendedor de autos. Para ese entonces no hacia falta mas que ser un mentiroso innato y algún capital para iniciar. El negocio empezó a prosperar, y sucedió lo que ningún pronostico decía, eras una persona exitosa.
Nos pasamos de casa y teníamos un fabuloso jardín, pero nunca nacieron rosas únicamente espinas. Como una ironía del destino, después de muchos jardineros y abonos especiales, teníamos una enredadera de espinas. Teníamos muchas cosas pero creo que no necesitabamos la mayoría. Yo nada mas necesita de ti, pero para verte necesitaba sacar cita. Para dormir contigo debías de estar borracho y ser domingo y para hablarte de nosotros tenias que estar ausente viendo tele.
Quise volver a la universidad, pero tu me querías en la casa con las uñas largas y criando tus hijos. Me volvía loca imaginando el manejo de dinero, si apenas me decías que dormías en la oficina, como esperaba que me abrirías las cuentas y me dijeras la verdad. Los números empezaron a ponerse en rojo en un abrir y cerrar de ojos. La hipoteca creció como un elefante, las cuentas se derritieron y el buzón se lleno de cartas de ULTIMO AVISO. Pero tu nunca cambiaste, y antes de que lo supieras todas mis joyas terminaron en casas de empeño para cancelar deudas pequeñas y no pedirte dinero a ti.
Yo pensé que tu lo solucionarías…. eras el vendedor estrella, el que tenia viajes de negocios todas las semanas, el que estrena auto del año cada mes y quien tiene mas puntos acumulados en la tarjeta de crédito.

Cuando nos embargaron tu estabas en Venezuela. Yo tuve que salir de nuestra casa, la que nunca fue nuestra y dejar las rosas imaginarias sembradas. Las lágrimas no salieron y tuve que responder todas las preguntar del niño, valiéndome de mi imaginacion y su inocencia fue fácil que se lo creyera. Le decía que nuestras cosas se irían de viaje, como su papa. Dormimos en el suelo lo que quedaba del fin de semana. Yo empecé a sentirme mareada y cansada, creí que era el estres del embargo, nunca un nuevo atraso.

Continuara

Relato II

junio 18th, 2009


Después de todas las nauseas y vomito de los primeros meses de embarazo, creí que ahora solo podía mejorar. Aunque nunca había tenido que limpiar, me hice obsesiva con la limpieza. Detestaba cuando llegabas con los zapatos sucios y los ponías como margaritas en la mesa ratona que nos regalo mi abuela. Yo esperaba algún gesto de conquista, mas con que pusieras la camisa al derecho, ya era suficiente.
Es una ironía que todo lo que me llego a encantar de ti, sea hoy el comienzo de la larga lista de cosas con que tengo que lidiar. Estoy cuidando a tu hijo y terminando te de criar a ti al mismo tiempo. Pero algún día tendrás que maduras, aunque nada mas vengas a comer y dormir.
Para ti siempre la inspiración han sido las mujeres, mas no creí que para inspirarte tenían que dormir contigo. Yo aun recuerdo la canción con la que me conquistaste, como una pastilla de cianuro que guardo únicamente cuando quiero tocar fondo. Mas yo no tengo tiempo de eso, ya ni siquiera puedo abandonar, mas hay un motivo que me ata a la casa, a ti y a seguir intentándolo.
Hace meses que no quieres trabajar, solamente tocar rock progresivo. Yo quisiera ser sorda y dejar de escuchar los mismos acordes, es una tortura china. Falta poco para la fecha de parto y yo siento que voy a explotar en todo sentido de la palabra. Tu me prometiste que empezarías a trabajar, espero que en un trabajo de verdad. Aunque tu digas que las corbatas te ahogan y odias lustrar zapatos. No me interesa si tienes que guardar tus sueños de 7 a 4. Yo igual los tuve que guardar y aun por mas tiempo.
Mi cuerpo se partió en dos el día que parí, porque ese niño era mi otra mitad. Mas allá del dolor que pude sentir en las piernas sentía amor, amor incondicional como una droga y todo por un bebe rosado que abria los ojos. Yo sabia que tu serias un buen padre, en algún momento tendrías que serlo y yo por primera vez estaba segura que seriamos una familia. Tu finalmente estabas trabajando y yo hasta entonces sentia amor….

continara…

Relato I

junio 13th, 2009


Lo conocí entre el olor a canela y el café barato que vendían en algún callejón cerca de la U. Me pareció encantador, terriblemente encantador para ser exacta. Como si fuera un bombillo y yo una simple polilla. Al comienzo deje pasar sus faltas, es cierto no era perfecto pero yo nada mas debía bajar un poco mis estándares para facilitar las cosas. Como quien logra pintar con una crayola azul imaginaria. Y yo te quería tanto, aun los días grises fueran mas seguidos que los claros. Pero yo te conocí en la calle y siempre creí saber como eras; y espere que fueras mejor, al menos conmigo.
La semana que falte a finales sabia que algo estaba mal. No podía levantarme de la cama sin vomitar y hace días que sentía las hormonas en el techo. Nunca había faltado a examen es mucho menos a finales, pero mi condición era terrible. Empezó a odiar el olor de la gasolina, la canela y la mantequilla. Y antes de un mes, lo supe. Estaba a punto de dejar este tren. Bajarme en la próxima parada con un aspirante a músico que toca únicamente los jueves en el café de la U, con un diploma de papel higiénico que dice abogada y un bebe que no soporta la canela.
Y yo me tuve que bajar, como quien no ha pagado el pasaje ya. Y todos me hablaban de moral, como si existiera la persona que me pudiera atrasar el tiempo y decirme, ahora si se moral y cerra las piernas. Y tu te sentías feliz de ser padre, claro, para ti siempre fue una faceta mas. Y lo dijiste porque íbamos a vivir juntos y yo tenia en mi centro a tu hijo. Casamonos. Yo respondí, el jueves. No hubo una sola flor, ni vestido blanco. Firmamos y en menos de 15 minutos ya estaba todo en el protocolo. La abogada que nos caso tenia únicamente un diploma de verdad y dos semestres mas que yo.
Y yo esperaba, como un árbol sentando en el suelo. Seguías siendo el mismo idiota, el matrimonio nada mas dio un anillo que enseñar a mis padres, un estigma “menos” según mi abuela y la vaga satisfacción de amor eterno y únicamente de 6 a 7. Yo aun siento nostalgia por ese tiempo, como una sirena en el desierto que se conforma con el oasis del pasado. Y yo quisiera que las cosas fueran diferentes mas solo hay conformismo detrás de la leche de la refrigeradora y falsa ideas en los frijoles.

Continuara…

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