Arena

Abril 8th, 2013
Yo te voy a escribir. Como pasa todos los dias, que dibujo media sonrisa por cualquier cosa. Y cada vez que camino por la arena voy contando olas. Escribir para que se borre con cualquier cosa, para divertir a los almendros que no tienen nada que hacer. Mientras un cangrejo intenta hacer  puntos suspensivos a lo que ya es punto final.

Tanta soledad en el viento, tan solo destroza las olas. Y despues de dar vueltas, contar caracoles y mecerme en hamacas aún busco el camino. Tengo que esperarte en la orilla como un lagarto tomando el sol o mejor olvidarte de tajo y sin excusas, abrir mis alas y salir volando sin rumbo y sin regreso como una golondrina sin GPS.

Y si hago lo mismo que tu, durmiendo en otros brazos, repitiendo las mismas promesas como un guión que se repite mil veces. El mismo encanto, el mismo timo. Y si hoy duermo con alguien y mañana con alguien diferente, asi como lo haces tu. Que tal si juego con las negras, entonces tu me sigues con las blancas? -El tablero es la arena nena, dice el cangrejo mientras dibuja dos puntos extras a cada punto final…

Nicotina

Febrero 13th, 2013
Mientras pasan por una lista de temas de conversación más larga que el rio Nilo, sentadas en el borde del caño comparten un cigarro. Magdalena y Ana tienen esa necedad de empeñarse en fumar aún cuando ya esta pasado de moda. Desfilan con honores las historias de amores añejas, las rosas secas que se hicieron polvo, las piñatas de aserrín y los romances de fin de semana.
La complicidad de compartir siempre el vicio las hace confidentes. Magdalena le gusta leer las cartas, aunque no sea más que una baraja de corazones, picas, diamantes y tréboles enredada con romances hipoteticos y signos imposibles de comprobar. Esas dos reinas rojas tienen la ventaja de hablar siempre con la noche de cobija y la calle de sillón. Hace tiempo que son compañeras de turno, desde que Ana perdio el trabajo y tiene cuentas que pagar. Magdalena no conoce otra vida que no sea salir todas las noches, zigzageando con tacones exageradamente altos. Un par de tipos que miran la mercaderia pero no hacen ni siquiera intento por comprar nada. Mientras esperan clientes, una montaña de chingas apagadas engalanan sus pies. Esta noche es diferente porque Magdalena ha adivinado el porque la mala suerte de Ana. Claro ha sido una confusión cósmica de acuario con jupiter.

 Mientras rien sin saber de que, esperan que la nicotina las mantenga despierta un rato más; ni siquiera es medianoche.

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No se vale perrito guardián

Enero 28th, 2013
Llevame contigo, aunque sea en el parabrisas. Quiero recorrer toda la distancia con la enagua inflada de brisa, como si se tratara de una bandera. Llevame en el verano tal prendedor de flores y en el inverno como guantes de lana. No quiero tener que pensar en la despedida, por eso no me prometas imposibles, tan solo cumplelos. 
Entiendo tu punto, el porque de las cosas, porque no es el momento y todas esas argumentaciones logicas que barajas como cartas de azar. Pero por encima de lo evidente, sin nada que agregar yo se que cada vez que te miro siento la eternidad de cielo y todo el amor del mundo en la boca del  estomago.
Podría esperar a que regreses, sin embargo mi orgullo no me permite ser tu perrito guardián. Si quieres, nos vamos. Si no hay campo en la maleta, entonces hasta pronto dulzura. Seguimos jugando escondido, nada más que ahora el mundo es el patio.
No creas que se moveran mis pies apenas salga el avión. Me quedare un rato para quitar este enredo de nudos sueltos que me atan a tu idea. Entonces no me voy. Paso unos días apagada, hasta que te disuelves en agua y si ese amor que fundia las estrellas y las moldeaba como corazones de plata baja la intensidad y ya no derrite ni mantequilla. –El que mucho se ausenta pronto deja de hacer falta. Cuenta las estrellas fugaces esta noche y todas las noches siguientes. Unamos puntos para hacer dibujos. No es lo mismo si no estamos bajo el mismo cielo. Recaemos, siempre en la noche antes de dormir nos llamamos un rato. Yo desde mi ventana, algunas veces veo las estrellas mientras hablas de personas que no conozco y me describes lugares que nunca he ido. Ellas me hacen guiños compasivos que solo una mujer puede entender. No me llevaste David, no te quedaste… y aún así las estrellas se siguen derritiendo hasta que nace un amanecer. Voy a esperarte tan solo un tiempo, piensa como un buen perrito guardián mientras David siga jugando escondido.

Media

Diciembre 26th, 2012

Yo era la media derecha y vos la media izquierda. Un hecho cierto, tanto como los hilos sueltos que se toman de las manos dando vueltas en la secadora. Partiendo del hecho que siempre seremos izquierda y derecha, no se cuanto tiempo más podre esperarte acá. Estoy en el mismo lugar en que me dejaste, en relaciones que no van a ningun lugar y sin mayor cambio notorio que el cambio de año en los calendario de la pared. Me he quedado esperando, como si tuvieramos algo a que volver. Si todo se ha mojado, como un castillo de papel, que quedo hecho pure despues de mil aguaceros. Y aun así, sabiendo que no hay manera de antemano, secretamente pienso alguna excusa a medias. Tan solo para derribarla con un soplido. Mi versión mental de deshojar margaritas.

Yo quisiera poder despertarme un día sin que seas el punto de comparación. Porque es algo tonto, querer alejarme de ti pero esperar paciente a que un día cualquiera regreses. Camino lento por si me quieres alcanzar, y constantemente miro sobre el hombro por si andas cerca, esperarte.  Ya un “lo siento” no es suficiente, ya no puedo darme el lujo de desconectar mi cabeza para rodar por tu cama. Pasa el tiempo, y algunas veces se me olvida el orden. Quien era derecha y quien izquierda?.  Estuvimos alguna vez enamorados? o todo fue una sucesión de imagenes contrapuestas, música de elevador, conversaciones que hacian juego con atardeceres y caer en cuenta que por primera vez, me entregue con un lazo de regalo. Caminar lento es quizas lo mejor que puedo hacer, porque cada dia que pasa y se que no vienes por mi es un recordatorio de que hasta las medias calcetas se pueden perder por siempre
Mi media naranja
la hicieron jugo,
mis medias calcetas
se hicieron pelusa
y mi media luna
cuando paso el tiempo
se hizo completa 🙂

Cuchara desechable copera

Noviembre 21st, 2012
Aveces quisiera ser tu primera. Entonces me doy cuenta que nos dividimos en mil pedacitos. Pedazos vagabundos que ruedan por el mundo, como pajillas navegantes que se entierran en la arena. Destinados a encontrarse en una mirada, muy de vez en cuando. Para que en cualquier beso barato, encontrar esa chispa de ti. Me parece imposible levantarme todos los días con la misma persona. Si tan solo me gusta el fragmento, el reflejo vacío de un segundo. Si los amantes somos cucharas plásticas desechables, destinados a amarnos debajo de las piedras.

Por eso se que entiendes las distancias que hay que guardar para que funcionen las cosas. Ser la primera, y la ultima. Nada más. Tu puedes entender que la sucesión logica no esta funcionando, que estando tan cosmicamente destinados a amarnos, tan solo nos encontramos para esparcirnos. Y que es lo que pasa cuando uno ama, si no es romperse en mil pedazos. Yo quiero ser tu primera, dije sin saber todas las historias previas. Te amo, dijimos sin entender la magnitud de una promesa de telenovela. Esas cosas pasan, todo termina hasta los sentimientos cursis. Sin embargo los fragmentos siempre se encuentran y dejan una sonrisa en los labios. Yo por eso, no te prometo un final feliz. Ni que duremos más que un fin de semana. No creo que sea posible ser la ultima ni la primera. No tendremos falsos positivos ni teamos ni nada de eso. No te prometo nada, pero si una buena historia llena de fragmentos y partes vacías, de esas que se cuentan como fines de semanas y con la misma importancia de una gripe en invierno.

Entonces en un desesperado arranque de sinceridad, me besas como si nos hubieramos encontrado con la fuente y no con una chispa. Nos amamos como ama la gasolina al fuego, derritiendo cualquier pendiente. Fuego puro que consume a las personas como cucharas desechables.

 – De todos los bares en todo los pueblos en todo el mundo, ella entra al mío- Rick

Confianza

Octubre 31st, 2012
Me dices tantas cosas y yo no creo ninguna. Te conozco tan bien, que no puedes engañarme ni enredarme con esas historias que se ponen en las muñecas y atan mucho más tiempo del que deberían. Tanta dulzura y galantería no son más que algún reflejo de tiempos mejores, donde yo no solo te amaba si no que te creia profundamente. Algunas veces llegamos al momento de que siento que tenemos que ceder para que el barco no se vaya a flote. Nos alejamos un tiempo, con la excusa de ser mejor amigos. Amigos que duermen juntos. Amigos que no soportar el compromiso y se escudan en ser amigos.
Sin querer volvemos a la normalidad, a tus mismas mentiras lineales y corbatas circulares. Mientras me maquillo las ojeras pienso en nosotros y  el sentimiento de que no es suficiente, de que ya no es suficiente, de que esto ha pasado mil veces y va a pasar mil más. Sin desearlo, la resignación va mejor con las cortinas de la sala. Y yo no creo nada de lo que dices, quiero hacerlo. A mi no me engañas, yo se lo que haces y te dejo hacerlo. Me toca hacerme la desentendida, porque cuando hablamos nada más no nos entendemos. Tu sinceridad es afilar la lengua y apuntar con una pistola de argumentos, cualquier cosa que te diga. Habla menos y diga más. Piensa menos y calla más. Hagamos la pantomina de un falso esfuerzo, lo mínimo para que más. Quieres que me abra el pecho con un cubierto, pero yo soy reservada. Sin que sepas mis sentimientos en estado puro, es más fácil jugarme la carta de ser solo amigos. Amigos que se enredan y no van a ningun lado. Amigos que duermen con otros amigos. Amigos que no se creen ni una letra pero se extrañan. Amigos que no pueden estar juntos, pero no saben estar separados. Amigos que no tienen que definir nada ni dar explicaciones. Esas relaciones de gente grande que hay que ser muy tarados para creer que van a llegar a algún otro lugar que no sea este mierdero.


Corriente

Octubre 29th, 2012
Somos muy amigos. Suena a una excusa venida a menos cada vez que ruedo por tu cama y me levanto en tus brazos. Sin querer hemos caido en un enredo de audífonos y cables que ya no sabemos cual es el derecho y cual el izquierdo. Hay una corriente que nos lleva por los pies y nos junta como una resaca. La marea nada más sube y baja como un tobogán. Y yo quiero que me lleve, quiero los mil remolinos del mar contigo, perdernos para no volver.
Esta corriente tan profunda que nos arrastra los pies por el cemento y nos hace llegar casualmente a la puerta, generalmente en la noche y con alguna excusa tonta. Entonces nos arranca la ropa, se nos mete por la piel hasta el torrente sanguíneo. Estamos en problemas, porque llega hasta mi conciencia y mi memoria los remolinos. Y yo me suelto y me dejo ir contigo al mismo mar del amor. No hay nada que hacer, sucede. Aunque al día siguiente estemos de acuerdo que fue un error. Somos amigos repito mientras respondo mensajes de texto con una carita feliz. Es que es tan evidente esa fuerza que nos une y que al mismo tiempo nos ahoga. 
La resaca de querer estar contigo y esperar a que tu quieras lo mismo. El único salvavidas posible es hablar claro las cosas, pero soy especialista es guardar silencio. Una de estas noches me va a llevar la corriente directo a tu cama y haremos olas infinitas de promesa, mientras nadas en mi ombligo y cuentas mis pecas por docena. Nos alejamos de la orilla, pero siempre tenemos que volver cuando suena el reloj despertador. Entonces recuerdo tu compromiso previo y como esta maldita corriente me tiene nadando en el mismo lugar. Me apena caer tan facil, estar enredada como una niña sin flotador que no va a ningún lugar. La corriente que lleva nuestros pies, es la misma que te lleva lejos de nuevo junto a ella. Ha sido tan solo un evento aislado. Cualquier cosa. Cosas de amigos. Mientras abre el periodico en deportes, le intenta hacer conversación -Recuerdas cuando ibamos a surfear juntos? Que corriente más hijueputa nos tocaba, eras un gato negro. Y ella responde mientras sin preguntar sirve el desayuno, café negro con splenda y tostadas con canela.- Siempre esa maldita corriente Fede...

Escribir

Octubre 22nd, 2012
A mi me encanta leerte. Adoro cuando se abre alguna ventana que diga: “hola”. Aunque sea para cualquier cosa. No puedo evitar que despierte mi interés.. claro yo puedo ser tan cordial como tu. Guardarme la intensidad para escojer bombillos y ser tan amable como un yerbera rosada. Pero me gusta leerte, porque se hace evidente que me gustas. No puedo explicar porque nuestras conversaciones, son jeroglíficos en las nubes de los atardeceres. No tengo que buscar palabras, es un sentimiento. Basta con provocarlo. No me provoca hablar, solo sentirte. Para mi la maravilla es leerte cuando estamos lejos y si tengo la dicha de verte, guardar las palabras  para luego, mientras las estrellas fugaces se enredan en la hamaca. Para que decir lo que es evidente. Las palabras se las lleva el viento con un soplido, pero las letras se impregnan en la carne. Se que no deberia, no puedo, no quiero, no es correcto y todo ese tipo de cosas que se dicen de la boca para afuera, pero uno nunca realmente obedece. 
Por eso cuando estamos juntos hablan nuestras costillas si nos abrazamos o nuestros labios en un beso. Yo realmente amo tu silencio, donde la respiración se hace un mar de aire y tus ojos marrones tan hermosos se miran en mis ojos. Todo el universo queda en silencio, porque no hay nada más que decir, si tus brazos me sostienen. Tan solo de escribir, con la punta de los dedos sobre la arena, cuanto te quiero. Vamos a la luna ida y vuelta. Y cuando sea tiempo de marchar, usemos las letras para tratar de decir lo que no decimos, cada vez que nos vemos y hablan tan solo nuestros corazones. Escribanos más seguido lindo…

Lineal

Octubre 15th, 2012
La energia de Olga era como una sol en miniatura. Su piel tenia esa carga electromagnetica que guardan las sonrisas y las buenas acciones, esa energía positiva que tenían las caritas felices. Por eso era extraño verla así, con las lagrimas asomandose por sus ventanas. Hace días que no topaba con la suerte de coincidir en la casa, parecian más compañeros de cuarto que esposos. Esos horarios nocturnos incompatibles con sus tiempo libre. Habia sido cualquier cosa, y ella aunque no lo admitiera sentia que habia sido su culpa. Lo habia dejado pasar. Como si ella lo hubiera empujado con las dos manos a las vias de aquel tren. Porque todo empezo a pequeña escala, con sorbitos tímidos de coquetería. Ella falto en sus noches y en sus días. Poco importa decir los motivos, ahora todo sonaba a excusa. Ella no estaba ahi para decirle buenos días. Ni para servir su cena y mirar juntos la televisión. Busca un responsable y sabe que es mil veces más sencillo pensar que fue su culpa. Olga no se imagina lejos de el. Aunque no se logre imaginar tampoco estar de nuevo muy cerca ni felices. Fue algo dramatico darse cuenta que Rodrigo tenia novia. Y no solo una novia, si no que estaba enamorado. Lo sabe por las arrugas de cerrar los ojos, si esta exageradamente feliz. Rodrigo no solo le habia fallado, si no que si estaba enamorado de ella, ya no lo estaba de Olga. Era claro, porque en algun momento del camino, estuvieron muy enamorados. La energia de Olga estaba por los suelos, Rodrigo no dejaba de llamarla y no tenia ningun lugar al cual llegar por la noche. Mientras espera el ultimo tren a Heredia, la traiciona la costumbre. -La falsa idea de que las cosas van a ser mejor, tan solo porque Rodrigo lo dice. Entonces recuerda su promesa – hasta que la muerte lo separe- en las buenas y en la malas- y el sol miniatura  de su piel morena parece una luna de hielo de tanta tristeza junta. -Rodrigo quiere solucionar las cosas, todo ha sido un evento lineal-  intenta repetirse para justificar la falta. -Que al fin de cuenta también es suya. La rendición es completa cuando por fin contesta el telefono y dice con voz comprensiva, como si no hubiera pasado nada: Los dos fallamos amor mío, hablemos, llego dentro de 20 minutos.

Derecha

Septiembre 26th, 2012

La mira aproximarse y lo sabe. Es una derecha con solo verla, la rema, la toma y  sale a la orilla. Un circulo que se repíte un millón de veces, lo dice nada más por si alguien necesita saber el número aproximado. Es increíble todos los colores que puede sentir con solo verla saludando. Aunque sabe que su debilidad esta justo en eso, por ser tan transparente como el agua de sal a medio día. Ella le gusta mover sus pestañas de espuma, barrer caracoles y jugar con hojas secas con sus dedos de corriente. Coquetearle mientras la perfección le dure. Ella es derecha y se desliza en toboganes de arcoiris, guardando atardeceres en su falda y perdiendo sandalias por diversión.
Hay días malos y días buenos. Pero de vez en cuando, después de varios días malos seguidos sin verle la pista quiere correr hasta Groenlandia, volverse una botella de plástico vacía destinada a navegar por el pacifico en una corriente tramposa que da mil vueltas para llegar a la misma orilla. Aunque lo piensa no lo dice, y muy pronto olvida la idea. Esta enamorado y mucho. Algunas veces se sienta en la arena a contar los sets. Pero no esta su derecha. Por eso cuando la encuentra, nada más tiene que entrar al agua y nadar con fuerza, correrla con locura y dejarla ir para ir por la siguiente. Algunas veces alguien le dice en que piensa y el sin inmutarse ni caer en cuenta de cuanto le gusta tan solo atina a responder: en mi derecha.
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